Representantes de Tariquía en La Paz. Foto: Tariquía Hoy
Representantes de comunidades de la reserva de Tariquía, en Tarija, llegaron a la sede de gobierno para denunciar el avance de actividades hidrocarburíferas en su territorio y reiterar su rechazo al ingreso de empresas petroleras como Petrobras y Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), pese a que estas cuentan con contratos y licencia ambiental otorgados por el Estado. Las defensoras ambientales fueron entrevistadas en radio Fides.
“No queremos petroleras en nuestra casa”, afirmó Paula Gareca, dirigente de la Subcentral Sindical Campesina de Tariquía, quien junto a Barbarita Mesa, vicepresidenta del Comité de Defensa del cantón Chiquiacá, explicó que la oposición de las comunidades se mantiene firme ante lo que consideran una amenaza directa a su territorio y formas de vida.
Las defensoras denunciaron que, en zonas como los bloques Astilleros y Churumas, ya se realizan actividades de exploración e incluso explotación, lo que —según indicaron— ha comenzado a generar impactos ambientales. “Los mecheros están ardiendo día y noche (…) se siente más calor y hay reducción del agua en ríos y quebradas”, sostuvo Gareca.
Aunque Petrobras cuenta con autorización legal para operar, las dirigentes cuestionaron la falta de consulta previa efectiva y la legitimidad social del proyecto. “Tienen legalidad, pero no legitimidad”, remarcó Mesa, al señalar que las comunidades no fueron informadas de manera transparente sobre los alcances de la licencia ambiental ni sobre posibles compensaciones.
En ese contexto, recordaron que existe una pausa ambiental sobre el pozo Domo Oso X3, impulsada por una acción de la Defensoría del Pueblo y actualmente en análisis del Tribunal Agroambiental. No obstante, alertaron que las operaciones continúan en otros bloques dentro de la reserva.
Las representantes también denunciaron que el proceso de aprobación de los proyectos generó división en las comunidades. “Nos han hecho pelear entre familias, hay procesos penales contra defensores ambientales”, afirmó Mesa, quien además cuestionó la rezonificación del área para permitir operaciones cerca de la reserva.
Según indicaron, en el cantón Chiquiacá se realizaron al menos tres consultas comunitarias en las que la mayoría rechazó el ingreso de las petroleras. Las defensoras señalaron que su rechazo se basa también en experiencias de otras regiones, donde la actividad hidrocarburífera no mejoró las condiciones de vida.
Pese a reconocer la necesidad de recursos económicos para el país, insistieron en que la explotación no debe realizarse en áreas protegidas.
Las representantes llegaron a La Paz como parte de una delegación para visibilizar la problemática y participar en un foro nacional, en el que buscan articular apoyo y defender la reserva de Tariquía frente al avance de proyectos extractivos. El evento se desarrollará este 28 de abril en el auditorio Edwin Flores de la carrera de Comunicación Social de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), en el edificio René Zabaleta, a las 18:00 horas.
.
También le puede interesar:





