La maquinaria que opera en las riberas de los ríos se alimenta de diésel para funcionar.
Álvaro Ayllón, presidente de la Cámara Departamental de Transporte de La Paz, denunció el desvío de diésel hacia las zonas donde operan las cooperativas auríferas, donde —según información a la que accedieron— se paga entre 25 y 30 bolivianos por litro.
Consultado por el portal Visión 360 sobre las causas del desabastecimiento, aseguró: «Creemos que se desvía a las zonas auríferas y eso genera desbastecimiento en La Paz».
Agregó que tienen conocimiento de que en esos sectores «están comprando (diésel a un valor de) entre 25 y 30 bolivianos el litro. En consecuencia, ese es un incentivo total para que haya gente que se esté dedicando a desviar (el combustible)”.
La minería aurífera en La Paz utiliza diésel para varias operaciones, incluyendo la movilización de maquinaria pesada, la operación de generadores de energía, y el transporte de mineros y materiales. El 3 de julio, la Federación Regional de Cooperativas Mineras Auríferas (Ferreco) de La Paz informó que mensualmente requiere 4 millones de litros de diésel, por lo que demandó que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) haga la entrega del combustible para normalizar sus operaciones.
Ayllón lamentó que la Agencia Nacional de Hidrocarburos, responsable del control en el área «brille por su ausencia», porque no detecta este tipo de irregularidades
Según Ayllón, esto inciden en la escasez del carburante en el departamento de La Paz, lo que obliga a los conductores a esperar entre dos y tres días para abastecerse.
“Las filas han vuelto a restablecerse. Estamos esperando 48, 72 horas para poder abastecernos. Pese a que llega combustible, ese no abastece. Se está desviando a zonas rurales prácticamente y ahí es donde nosotros vemos un desabastecimiento”, insistió.





