Organizaciones del Chaco Trinacional y los Valles. Foto: CERDET
35 lideresas de 17 organizaciones indígenas, campesinas y defensoras de Argentina, Bolivia y Paraguay participaron en un encuentro en el que analizaron las barreras para acceder a la justicia, los discursos antiderechos y las iniciativas legislativas sobre falsas denuncias. También plantearon fortalecer la Ley 348 y articular una hoja de ruta hacia 2027.
Lideresas indígenas, campesinas y defensoras de derechos de las mujeres del Chaco argentino, boliviano y de los Valles, junto a representantes de las Redes de Lucha Contra la Violencia de Tarija, acordaron fortalecer la articulación entre organizaciones y construir una agenda común para enfrentar las distintas formas de violencia contra las mujeres.

El acuerdo fue resultado del encuentro “Justicia feminista desde los Valles y el Chaco Trinacional”, que reunió durante dos jornadas a 35 mujeres de 17 organizaciones. Entre los principales temas abordados estuvieron los discursos antiderechos, los proyectos de ley sobre falsas denuncias y los desafíos para garantizar una justicia que escuche, investigue y proteja a las víctimas de violencia.
Durante el encuentro, las participantes expresaron su preocupación por las iniciativas legislativas relacionadas con las falsas denuncias, al considerar que podrían generar mayores obstáculos para las mujeres que buscan denunciar situaciones de violencia. “Denunciar ya da miedo. Una ley de falsas denuncias haría ese miedo todavía más grande”, señalaron en el balance de la primera jornada.

Otro de los ejes fue el fortalecimiento de la Ley 348 en Bolivia, así como la necesidad de construir mecanismos de atención y protección que incorporen las experiencias, los conocimientos y las particularidades de los territorios indígenas, campesinos y rurales.
Entre las conclusiones del encuentro, las participantes identificaron que la violencia contra las mujeres y la impunidad están relacionadas con estructuras de poder que permiten su reproducción y encubrimiento. Por ello, señalaron que el acompañamiento a las víctimas debe estar acompañado de un análisis político que permita transformar las condiciones que sostienen estas situaciones.
También destacaron la importancia de trabajar en redes y alianzas, debido a que el aislamiento contribuye a mantener la violencia y la impunidad. En ese sentido, plantearon la articulación entre organizaciones como una estrategia para fortalecer el acompañamiento y la búsqueda de justicia.

Una de las propuestas fue reivindicar lo que denominaron “inteligencia chaqueña”, entendida como un conocimiento construido desde las experiencias y las formas propias de interpretar las violencias en sus territorios. Asimismo, destacaron la interlegalidad, es decir, la posibilidad de activar tanto la justicia indígena como la ordinaria, con una mirada crítica sobre ambas, para garantizar protección a mujeres y niñas.
El encuentro fue organizado por el Centro de Estudios Regionales para el Desarrollo de Tarija (CERDET), en articulación con el Colectivo de Mujeres del Chaco Americano, y con el coauspicio de Fundación Gran Chaco, de Argentina, y el Grupo SUNÚ de Acción Intercultural, de Paraguay.

Como resultado de las dos jornadas, las participantes plantearon construir una hoja de ruta conjunta hacia 2027, fortalecer las alianzas entre organizaciones y posicionar los conocimientos de los territorios en los debates sobre leyes y acceso a la justicia.
La iniciativa concluyó con el compromiso colectivo de continuar articulando acciones para enfrentar las violencias contra las mujeres bajo una consigna común: “Nosotras movemos el territorio contra las violencias”.






