Congreso Boliviano de Agroecología exige políticas públicas y mayor financiamiento para fortalecer la producción sostenible

Desarrollo

|

|

Yenny Escalante

Congreso sobre Agroecología en Cochabamba. Foto: CIPCA

Congreso sobre Agroecología en Cochabamba. Foto: CIPCA

El I Congreso Boliviano de Agroecología demandó al Estado boliviano y a los gobiernos subnacionales implementar políticas públicas con presupuestos suficientes, mecanismos de financiamiento y asistencia técnica para fortalecer la producción agroecológica en el país. Los participantes advirtieron que, mientras la agricultura convencional cuenta con diversos mecanismos de apoyo, este modelo de producción todavía enfrenta limitaciones en investigación, formación, infraestructura y acceso a mercados.

La demanda está contenida en un pronunciamiento público emitido al concluir el encuentro denominado Hacia un sistema alimentario diverso, inclusivo y sostenible, que se desarrolló del 14 al 16 de octubre de 2026 en instalaciones de la Facultad de Ciencias Agrícolas, Pecuarias y Forestales de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS), en Cochabamba.

«Demandamos políticas públicas coherentes que reconozcan y la promuevan, con presupuestos suficientes, mecanismos de financiamiento adecuados y una distribución equitativa de los recursos públicos», señala el documento, en referencia a la agroecología.

El pronunciamiento reúne 22 demandas, compromisos y propuestas construidas por representantes de organizaciones indígena originario campesinas, asociaciones de productores, comunidades, redes de productores, movimientos de consumidores, instituciones públicas y privadas, universidades y organizaciones defensoras del medio ambiente.

Entre sus principales planteamientos, los participantes cuestionaron el modelo de producción centrado en el agronegocio y la exportación, y propusieron priorizar alimentos saludables y diversos destinados al consumo interno. También señalaron la necesidad de proteger y recuperar los suelos, el agua y las semillas nativas, además de fortalecer la autonomía de las comunidades productoras.

El documento advierte que la crisis económica y social que atraviesa Bolivia obliga a debatir alternativas de desarrollo y producción de alimentos, especialmente frente a la pobreza y la inseguridad alimentaria que afectan a amplios sectores de la población. En ese contexto, plantea examinar críticamente los impactos del agronegocio y su influencia en las decisiones públicas.

Otro de los ejes centrales del pronunciamiento es el reconocimiento de la agroecología como una alternativa frente a la crisis climática. Los participantes sostienen que las experiencias desarrolladas en los territorios contribuyen a la adaptación y mitigación del cambio climático, pero todavía no tienen suficiente reconocimiento en las políticas nacionales.

Por ello, demandaron al Estado documentar estas iniciativas e incorporarlas en las políticas climáticas, además de explorar los enfoques de no mercado establecidos en el artículo 6.8 del Acuerdo de París.

Respecto a las semillas, las organizaciones las reconocen como patrimonio biocultural y una base de la autonomía productiva de los pueblos. En ese sentido, proponen fortalecer los sistemas locales de semillas, los bancos comunitarios, las ferias de intercambio y la investigación participativa, para que las comunidades puedan conservar y decidir sobre sus recursos genéticos.

Asimismo, solicitaron un debate crítico e informado sobre el mejoramiento genético, las biotecnologías y los organismos genéticamente modificados, diferenciando las prácticas de selección y conservación de semillas campesinas de aquellas tecnologías que puedan representar riesgos para la biodiversidad y la soberanía alimentaria.

Mercados justos y reconocimiento al trabajo productor

En materia económica, el Congreso planteó fortalecer los circuitos solidarios de comercialización y los acuerdos colectivos entre productores para mejorar su capacidad de negociación y garantizar ingresos justos por el trabajo agrícola.

Los participantes también propusieron consolidar mercados locales con trazabilidad, libres de deforestación, plaguicidas y contaminación por metales pesados. Para ello, solicitaron que las instituciones públicas competentes reconozcan y certifiquen sin costo los Sistemas Participativos de Garantía (SPG), como mecanismo de respaldo a la producción agroecológica indígena originario campesina y a la economía popular.

El documento sostiene que la alimentación debe ser reconocida como un derecho, una necesidad vital y una expresión de identidad cultural, y no únicamente como una mercancía. En esa línea, promueve el consumo responsable de alimentos agroecológicos y las relaciones de cercanía y confianza entre productores y consumidores, tanto en áreas rurales como urbanas.

Mujeres y jóvenes en la agroecología

El pronunciamiento también incorpora un enfoque intercultural, antirracista, feminista e intergeneracional. Reconoce a las mujeres como defensoras de los territorios, líderes de procesos organizativos comunitarios y custodias de semillas y conocimientos ancestrales.

Las organizaciones demandaron cuestionar las estructuras de dominación y las violencias que afectan la autonomía y las decisiones de las mujeres, además de redistribuir las responsabilidades ambientales y de cuidado para evitar que estas recaigan principalmente sobre ellas.

De igual manera, destacaron el papel de las juventudes rurales en la innovación, la investigación, la comunicación y la continuidad de los procesos productivos y organizativos.

Finalmente, los participantes convocaron a fortalecer las alianzas entre pueblos indígenas, comunidades campesinas, productores, consumidores, mujeres, jóvenes, universidades y movimientos sociales, además de impulsar una agenda latinoamericana de articulación e incidencia política frente al agronegocio, la crisis climática y las amenazas a los bienes comunes.

El Congreso fue impulsado en el marco de la Alianza por la Agroecología en Bolivia, un espacio de articulación promovido por el Movimiento Agroecológico Boliviano (MAB), la Plataforma Nacional de Suelos para una Agricultura Sostenible (PNS), la Plataforma Boliviana Frente al Cambio Climático (PBFCC), el Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (CIPCA), el Centro de Comunicación y Desarrollo Andino (CENDA), AGRUCO de la Universidad Mayor de San Simón (UMSS) y la Fundación AGRECOL Andes, entre otras instancias.

El encuentro concluyó con el compromiso de continuar construyendo la agroecología desde las experiencias territoriales, la organización social, el diálogo de saberes y la acción colectiva.

También le puede interesar:

Comparte:

Noticias

más leídas

Indígenas, mujeres y jóvenes plantean una agenda para superar la crisis en 9 ejes

San Lorenzo fortalece la prevención de la violencia y la convivencia pacífica en tres unidades educativas

Día Mundial de las Ciudades: Colectivos urbanos impulsan transformaciones locales y buscan convertirlas en políticas públicas

Bolivia: un municipio de la Amazonía decide eliminar un área protegida amenazada por la tala y la minería ilegal

Austeridad ¿Para quienes?

Líder indígena de la CIPOAP interpone denuncia penal para que se investiguen llamadas intimidatorias

Disparos e intimidación frenan el desalojo de un predio titulado por el INRA en favor del pueblo Movima

Ministro de Minería: “Que un municipio se declare libre de minería no tiene sentido, es ilegal”

Indígenas y campesinos de la Amazonía exigen frenar amenazas a defensores y apoyan demanda contra la minería ilegal