Amparo Carvajal, un mes atendiendo en la calle y cuatro sin acceder a su oficina

Derechos Humanos

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Sumando Voces

Yenny Escalante/Sumando Voces

Hoy se cumplen 130 días desde la toma de las oficinas de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia (APDHB) por parte de grupos afines al Gobierno, lo que dejó a los representantes de la institución sin oficina para atender los casos de vulneración a los derechos. Frente a esa situación, la presidenta de la Asamblea, Amparo Carvajal, desde hace un mes desarrolla su trabajo desde la calle.

«La gente ha querido estar en la calle desde hace 129 días», dijo Carvajal este lunes, mientras invitaba a la ciudadanía a colaborar con una moneda para recaudar fondos y finalmente pagar las cuentas que adeuda la Casa de los Derechos Humanos. «Algunos aprecian nuestro esfuerzo en la calle, pero yo quisiera que abriéramos y arregláramos y pagáramos las cuentas que se debe, la casa es de ustedes, pero la calle también es de los derechos humanos», sostuvo.

Luego de la toma violenta de la sede de Derechos Humanos, ocurrida el 2 de junio pasado, Carvajal se instaló en una vigilia que duró 51 días en las afueras del inmueble, 12 de los cuales permaneció en la terraza de la institución sin acceso a servicios básicos y soportando el frío invierno de La Paz.

La toma de la institución fue protagonizada por el grupo de Edgar Salazar, que se arroga la representatividad de la institución y que tiene afinidad con el oficialismo.

El 22 de julio, Carvajal levantó la vigilia luego de la mediación del cónsul de España en Bolivia, Guillermo Gil, quien la acompañó en su salida por la puerta principal de la institución, mientras que el grupo paralelo abandonó la sede por la parte trasera de la institución.

Amparo Carvajal y los activistas por los derechos humanos se instalaron en la calle. Foto: Sumando Voces

Luego de este hecho, la activista denunció que desaparecieron documentos importantes y el cambio de los cerrojos de las puertas, por lo que ahora se busca recursos para solucionar estos inconvenientes. Asimismo, se realizan los trámites necesarios para tomar posesión de la APDHB.

«(Pedimos) recursos económicos porque han sido robados los documentos, saqueadas las cerraduras, para abrirlas cuesta dinero, tuve que ir a la notaría a sacar los documentos para pagar lo que se debe al único trabajador que tiene la Asamblea, todos los demás son voluntarios, pero hay obligaciones que debemos atender», señaló.

Carvajal es una consecuente luchadora por la democracia y los derechos humanos desde la época de las dictaduras hasta nuestros días. En ese marco, este martes, en honor a los 41 años de la recuperación de la democracia en Bolivia, junto con su equipo de voluntarios, organizó un homenaje a la democracia y a la gente que la apoyó en la vigilia a las afueras de la Asamblea. El encuentro será a las 19.30 en el Paraninfo Universitario de la UMSA.

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