Pueblo indígena Mosetén alerta riesgos por pozo petrolero Mayaya X1 y denuncia falta de consulta previa

Desarrollo

|

|

Sumando Voces

La Nube

La vicepresidenta de la organización de mujeres indígenas mosetenes, Daily Margo Tenara Pacheco, expresó su preocupación por los posibles impactos ambientales y económicos derivados del pozo petrolero Mayaya 1, ubicado en el norte del departamento de La Paz, y denunció que el proyecto avanza sin un proceso adecuado de consulta previa.

La lideresa indígena advirtió que las comunidades cercanas podrían verse directamente afectadas, especialmente aquellas asentadas a orillas del río Beni.

El pozo petrolero Mayaya 1, conocido principalmente como Mayaya Centro-X1 o Mayaya X-1, es un proyecto exploratorio de YPFB en el norte del departamento de La Paz, Bolivia, que ha revelado un significativo potencial de hidrocarburos. Se ubica en la provincia de Caranavi, área Lliquimuni, y representa un hallazgo clave en la cuenca del Subandino Norte.

Endara remarcó su preocupación por el avance del proyecto sin participación de las comunidades. “Vemos que realmente vamos a sufrir afectaciones porque nosotros, como pueblos indígenas, no hemos sido tomados en cuenta, no ha habido la consulta previa”, dijo a La Nube.

La representante, proveniente de Palos Blancos en el norte de La Paz, explicó que la economía local se sostiene en la producción agroecológica. En la zona se cultivan cacao, cítricos, yuca y maíz, productos que se destinan tanto al mercado interno como a la exportación.

“Una mala manipulación o un derrame de petróleo nos va a quitar estos mercados externos a donde llegan nuestros productos, como el cacao”, afirmó.

Asimismo, indicó que el pozo se encuentra cerca de territorios indígenas y áreas sensibles, como Pilón Lajas, lo que incrementa la preocupación por posibles impactos ambientales. Varias comunidades, tanto de su organización como de territorios vecinos, dependen del río para la pesca y su vida cotidiana.

La dirigente también cuestionó la falta de información sobre los efectos del proyecto. “Nosotros necesitamos saber qué grado de contaminación vamos a tener”, expresó.

Aunque reconoció la importancia económica del proyecto para el país, sostuvo que las comunidades no buscan oponerse, sino exigir garantías para evitar daños ambientales y sociales.

El pronunciamiento se da en un contexto preocupante para los pueblos indígenas por el avance de actividades extractivas sin procesos de consulta ni información suficiente hacia las poblaciones directamente involucradas.

.

También le puede interesar:

Comparte:

Noticias

más leídas

Informe del TA advierte que la minería aurífera en el río Madre de Dios ha superado la capacidad de resiliencia del ecosistema

Alistan observatorio de tentativas de feminicidio y protocolo interinstitucional tras reunión con Fiscalía

Proponen abrogar la Ley 1720 mientras marcha campesina avanza hacia La Paz

30 lideresas indígenas inician formación en gestión territorial y proyectos sociales en Santa Cruz

Reforma judicial: un propuesta legislativa y otra ciudadana buscan cambiar al sistema

Escasez y sequía: sobrevivir tras la muerte del lago Poopó

Ante la presión de la marcha, el Gobierno acude al TCP para que establezca la constitucionalidad de la ley de conversión de tierras

En foro de la ONU denuncian vulneración de derechos indígenas en Bolivia y alertan del impacto de la Ley 1720