Tras agresiones a la prensa, periodistas reclaman a la COB en su conferencia y le exigen respeto

Derechos Humanos

|

|

Yenny Escalante

Agresiones a la prensa. Foto composición Sumando Voces

Trabajadores de la prensa exigieron este viernes a los dirigentes de la Central Obrera Boliviana (COB) que instruyan a sus bases cesar las agresiones físicas y verbales contra periodistas durante las coberturas de movilizaciones y protestas, luego de que varios comunicadores fueran atacados y amenazados en los últimos días.

El pedido fue realizado durante una conferencia de prensa de la COB, donde la periodista Patricia Castillo expresó la preocupación del gremio por los hechos de violencia registrados ayer 14 de mayo. Señaló que, pese a que los medios visibilizan las demandas de los sectores movilizados, los periodistas continúan siendo víctimas de hostigamientos y agresiones.

“Nosotros andamos atemorizados, porque no sabemos a qué nos enfrentamos en cada cobertura”, manifestó Castillo al pedir a los dirigentes sindicales que exhorten a sus afiliados a respetar el trabajo periodístico y moderar su comportamiento hacia los trabajadores de la prensa.

Otra periodista también denunció agresiones atribuidas a integrantes de la organización de los Ponchos Rojos y afirmó que algunos periodistas y camarógrafos fueron atacados “a chicotazos” durante las coberturas realizadas el jueves.

Ante estas denuncias, el ejecutivo nacional de la COB, Mario Argollo, aseguró que la organización no busca confrontarse con la prensa y reconoció la importancia de la labor informativa. “Lo que menos esperamos es pelearnos con la prensa. Son el quinto poder del Estado”, afirmó.

Argollo exhortó públicamente a los sectores movilizados a actuar con tolerancia y permitir que los periodistas desarrollen su trabajo “de manera tranquila y segura”.

El dirigente añadió que la prensa cumple un rol fundamental para difundir las demandas y necesidades de los sectores sociales a nivel nacional.

Aquí puede ver el video de la conferencia de prensa:

Gremios periodísticos exigen respeto y garantías para el trabajo periodístico

Mediante dos comunicados, las organizaciones de la prensa en Bolivia denunciaron y repudiaron las agresiones cometidas por los manifestantes de la COB en contra de los trabajadores de la prensa que realizaban cobertura. Entre los casos reportados, está un periodista del Grupo Fides, quien fue interceptado por un grupo de cooperativistas mineros.

También denunciaron que un periodista de la red Gigavisión resultó herido durante los enfrentamientos protagonizados por maestros cerca del Ministerio de Educación, presuntamente tras recibir el impacto de una granada policial en el rostro. Asimismo, un fotoperiodista de una agencia internacional sufrió una lesión en el pie por el impacto de una granada de gas durante otra cobertura. También, una periodista de F10 resultó herida cuando realizaba cobertura en medio de una manifestación.

La Asociación de Periodistas de La Paz remarcó que ningún trabajador de la prensa puede convertirse en “blanco” de violencia durante la cobertura de protestas y conflictos sociales. Los gremios exigen al Gobierno y a las autoridades competentes brindar seguridad a los trabajadores de la prensa.

.

También le puede interesar:

Comparte:

Noticias

más leídas

El cacao de Alto Beni que conquista al mundo y teme a la contaminación minera

Victoria ambiental: Comunarios de Tariquía son declarados inocentes tras histórico juicio

Organizaciones de la sociedad civil denuncian estigmatización, amenazas y piden respeto a su labor en defensa de los derechos

Proyecto para anular la Ley 1720 entra al Senado con posiciones enfrentadas; la vigilia se mantiene activa

La Cámara Boliviano de Turismo «exige la ley antibloqueos» y el restablecimiento del orden

Defensor solicita corredor humanitario para garantizar el paso de cisternas con oxígeno y ambulancias hacia La Paz

La Oficina del Presidente exige levantar de inmediato los bloqueos por «atentar contra el derecho a la vida»

Defensoría del Pueblo reporta que en 2025 se produjo la «peor crisis en décadas» para los derechos humanos