Indígenas y guardaparques del TIPNIS. Foto: CENDA
Las 76 comunidades del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis) se declararon en emergencia y vigilia permanente ante el nuevo intento de reactivar la carretera Cochabamba–Beni. Exigen respeto a su decisión comunitaria de rechazar cualquier proyecto vial que atraviese su territorio y alertan sobre el debilitamiento del resguardo ambiental por la situación del Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap).
En ese contexto, una comisión de autoridades indígenas y el director del Sernap-Tipnis llegará a La Paz este 17 se septiembre. Planean sostener una reunión con la diputada ambientalista Cecilia Requena para solicitar su apoyo en el resguardo de la integralidad territorial, los recursos naturales, el sistema de vida de las comunidades indígenas que habitan el Tipnis. Asimismo, prevén reunirse con la directora ejecutiva nacional del Sernap, Cecilia Gabriela Miranda Chávez, para abordar el resguardo del Parque Nacional y las garantías para los guardaparques.
La decisión fue asumida por las tres organizaciones matrices del Tipnis durante una reunión extraordinaria realizada en Trinidad. El Voto Resolutivo Nº 010/2026 ratifica el rechazo expresado en marzo de 2023 por el Magno Encuentro de Corregidores y advierte que las comunidades podrían movilizarse si el proyecto continúa siendo impulsado o financiado.

La decisión de rechazo a la carretera es vigente
Para Jacinto Noza Maleca, presidente de la Subcentral del Tipnis, la posición de las comunidades no ha cambiado. “Nosotros mantenemos nuestra posición del mandato de un encuentro de corregidores que se llevó el 2023 en la comunidad San José de Angosta, donde rechazamos la carretera, y nosotros respetamos la decisión de que no va la carretera”, afirmó.
El dirigente aseguró, además, que las organizaciones no fueron consultadas por legisladores que promueven la iniciativa. “Nosotros no nos hemos reunido con ningún diputado ni asambleísta”, sostuvo, al señalar que buscarán establecer contacto con los legisladores para hacer conocer la posición del territorio.
El Voto Resolutivo Nº 010/2026 rechaza la iniciativa legislativa que pretende declarar como prioridad nacional la integración vial entre Cochabamba y Beni, y ratifica la resolución de 2023, considerada por las organizaciones «de cumplimiento obligatorio» dentro de sus normas y procedimientos propios.

El debate vuelve a abrir una herida que tiene más de una década. En 2011, la defensa del Tipnis protagonizó la VIII Marcha Indígena y posteriormente se aprobó la Ley 180, que declaró al territorio patrimonio sociocultural y natural, zona de preservación ecológica y territorio indígena, estableciendo su carácter intangible.
Samuel Moyo Roca, presidente de la Subcentral Sécure, explicó que la preocupación no se limita a la construcción de una carretera, sino a la posible afectación a las fuentes de agua. Advirtió que las consecuencias podrían alcanzar también a la vida cultural de las comunidades. “Puede haber mucho impacto ambiental, ecológico, incluso cultural. Se puede perder hasta la cultura de nuestras comunidades”, afirmó.
Las organizaciones sostienen que uno de los puntos más sensibles es la zona núcleo, considerada de protección estricta por su biodiversidad y por albergar las cabeceras y fuentes de agua que utilizan las comunidades.

La otra preocupación: el resguardo del Sernap
La carretera no es la única alarma. Las organizaciones indígenas también cuestionan la situación de los guardaparques del Sernap, debido al proceso de reestructuración institucional iniciado por el Gobierno.
Las organizaciones demandan que se garantice la continuidad del personal encargado de proteger el área y que cualquier decisión sea coordinada con el territorio, debido al doble estatus del Tipnis como territorio indígena y parque nacional.
“Si se llegara a perder el Sernap, obviamente ¿quién va a proteger nuestro territorio?”, cuestionó Noza Maleca, quien explicó que existe una gestión compartida entre los guardaparques y los guardas territoriales indígenas.

Rubén Noza Masa, guardaparque del Tipnis con 28 años de trabajo en el área protegida, aporta la mirada de quienes realizan el resguardo directamente en territorio. Explicó que actualmente son 17 guardaparques para atender aproximadamente 1,2 millones de hectáreas. “El personal es muy reducido”, afirmó. Mencionó también las dificultades de equipamiento y la inestabilidad de los contratos eventuales.
Noza Masa advirtió sobre el riesgo de reducir la protección institucional del parque: “Mi preocupación es que el territorio queda bien débil. No hay una ley que le ampare ya como área protegida, fácilmente se van a querer ingresar y no va a haber consulta”.
La preocupación de las comunidades ocurre mientras el Gobierno sostiene una versión distinta. El ministro de Producción Sostenible, Medio Ambiente y Agua, Óscar Mario Justiniano, afirmó el 14 de septiembre que ningún guardaparque será despedido y explicó que la puesta a disposición de cargos responde a un proceso de regularización administrativa derivado de la reestructuración estatal. También anunció mayor contratación, equipamiento y fortalecimiento del monitoreo ambiental.

“No vamos a permitir que destrocen nuestra casa grande”
Para las organizaciones indígenas, ambas situaciones están relacionadas con una misma preocupación: el asedio permanente a los recursos naturales del territorio indígena. Hernán Suárez resume esa posición desde la perspectiva de las 76 comunidades: “Estamos alertas las 76 comunidades que existimos dentro del territorio. Vamos a hacer respetar nuestra casa grande”.
El Voto Resolutivo Nº 010/2026 del Tipnis establece que, si las autoridades nacionales persisten en activar, impulsar o financiar un proyecto carretero que afecte el territorio, las tres organizaciones se movilizarán junto con las bases de las 76 comunidades.
Mientras tanto, el debate legislativo vuelve a poner sobre la mesa la conexión vial Cochabamba–Beni. Una de las iniciativas plantea declarar prioridad nacional la integración entre ambos departamentos, aunque el proyecto no define expresamente el trazado; otras propuestas legislativas sí han vuelto a plantear rutas que reavivan la discusión sobre el Tipnis.
Datos sobre el Tipnis.
El Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro-Sécure (Tipnis) es mucho más que un parque, es a la vez, área protegida y territorio indígena titulado, ubicado entre Cochabamba y Beni, en el centro de Bolivia. Su nombre nace de sus dos ríos principales: el Isiboro y el Sécure.
Con más de 1,2 millones de hectáreas, abarca desde la zona subandina hasta la llanura de Moxos y guarda una de las mayores diversidades biológicas del país.
Es también el hogar ancestral de tres pueblos: Tsimané (Chimane), Yuracaré y Mojeño-Trinitario.
Su historia legal en 4 hitos:
- 1965 – Nace como Parque: El Decreto Ley 7401 crea el Parque Nacional Isiboro Sécure para conservar sus recursos naturales y cuencas.
- 1990 – Se reconoce como Territorio Indígena: Tras la histórica Marcha Indígena, el Decreto Supremo 22610 del presidente Jaime Paz Zamora lo reconoce oficialmente como territorio ancestral de los pueblos Mojeño, Yuracaré y Chimán.
- Desde entonces tiene doble condición: área protegida y propiedad comunitaria.
- 2011 – Se declara intangible: La Ley N° 180, promulgada por Evo Morales, donde se declara a la zona intangible para frenar la construcción de una carretera que lo cruzaría.
- 2017 – Se levanta la intangibilidad: La Ley N° 969 reemplaza a la anterior y elimina la intangibilidad para permitir proyectos de desarrollo integral. Dicha ley fue promulgada el 13 de agosto de 2017.





