El Centro de Medicina Nuclear y Radioterapia de Achumani (La Paz) es uno de los tres que presta este tratamiento. Foto: Internet.
Una paciente con cáncer perdió la vida en Oruro al verse imposibilitada de trasladarse a La Paz para someterse a un tratamiento urgente de radioterapia. Con este deceso, ya son cinco las víctimas fatales a consecuencia de los bloqueos de carreteras que asfixian al país desde hace un mes.
La información fue confirmada a radio Files por la responsable del Programa de Lucha Contra el Cáncer de Oruro, Pamela Aramayo, quien lamentó el fatal descenlace.
“La paciente, con un diagnóstico de un policarcinoma en etapa 4, presentaba un sangrado tumoral persistente que no cedía al tratamiento médico. Ella tenía que viajar a La Paz para someterse a radioterapia y frenar la hemorragia. Pero el viaje no se pudo dar y falleció” por falta de atención oportuna, explicó.
De acuerdo con Aramayo, otros cuatro pacientes de Oruro que padecen cáncer están en similar situación, a la espera de que se abran los caminos para poder asistir a su cita de radioterapia, las cuales requieren cumplimiento riguroso. Asimismo, informó que en otros tres casos, los médicos debieron ajustar los tratamientos para contener el avance de la enfermedad.
“Pedimos a los bloqueadores que tengan una visión más humana”, exhortó la autoridad.
Otros cuatro decesos por los bloqueos
El recuento de las víctimas fatales de este conflicto refleja el drama humanitario que se vive en los puntos de bloqueo:
Ana Enns: Ciudadana de origen beliceño y nacionalizada boliviana de 56 años. Sufrió una grave descompensación de salud mientras retornaba de Perú por la ruta de Desaguadero; la imposibilidad de avanzar por la carretera impidió que recibiera auxilio médico a tiempo, llegando al hospital sin signos vitales.
Nelly Villanueva: Paciente renal oriunda de la comunidad de Candelaria (Guanay). Sufría de una falla renal aguda y requería su sesión urgente de hemodiálisis, pero el vehículo que la transportaba quedó completamente varado en el sector de Caranavi, provocando su deceso por falta de tratamiento.
Joven alteña (20 años): Una mujer con enfermedad de base cuyo caso fue reportado por la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de El Alto. Tras sufrir convulsiones durante tres horas en su domicilio, la ambulancia demoró en llegar por las trancas vecinales. Aunque logró ingresar a terapia intensiva sorteando los bloqueos, falleció horas después.
Niño de Llallagua (12 años): Reportado oficialmente por el Ministerio de Salud. El menor presentaba un cuadro de trauma abdominal grave y requería una cirugía de urgencia. La ambulancia que lo trasladaba desde Llallagua hacia Potosí fue retenida por bloqueadores que le negaron el paso. El vehículo tuvo que desviarse de emergencia hacia Oruro, pero el niño falleció en el trayecto.
Ante este panorama, la Defensoría del Pueblo, la Iglesia y el Colegio Médico de Bolivia han reiterado la exigencia urgente de establecer corredores humanitarios que permitan al personal de salud cumplir con su misión.





