Mediante engaños y con ofertas laborales bien remuneradas. Así fueron reclutados al menos nueve indígenas chiquitanos que, se presume, se incorporaron en filas del ejército ruso para luchar contra Ucrania. La denuncia fue formulada por Víctor Hugo Velasco, presidente de la Asociación Departamental de Derechos Humanos de Santa Cruz, quien indicó que las víctimas firmaron contratos redactados en ruso.
En declaraciones al programa Sin Concesiones, de radio Fides, Velasco dijo los indígenas pertenecían a la comunidad Palometillas y los reclutadores les ofrecieron trabajo en labores civiles, como jardineros, pintores, limpieza y guardias de seguridad.
Velasco recordó que “los pueblos indígenas están protegidos por el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)”, y que ya denunciaron el hecho a instancias nacionales e internacionales: “Hemos reportado el hecho ante la Confederación Iberoamericana de Derechos Humanos porque el caso se constituye en un delito de lesa humanidad y de trata y tráfico de personas”.
Precisó que, inicialmente, los familiares de este grupo de víctimas sentaron la denuncia en el municipio de Portachuelo ante las autoridades policiales, desde donde fue derivada a Santa Cruz de la Sierra.
De acuerdo con información oficial brindada por la Cancillería se presume que al menos 16 bolivianos fueron “reclutados” de manera irregular y bajo esquemas similares para ser llevados a la guerra. En muchos casos, las víctimas no sabían exactamente a qué iban.
En los operativos desplegados por la Policía, se aprehendió a cuatro personas presuntamente vinculadas a esta red de reclutamiento y se decomisaron más de 50 pasaportes, lo que reforzaría las sospechas sobre la existencia de una organización criminal operando en el país, con conexión con otras naciones de la región.





