Zonas quemadas en Tarija. Foto: Prometa
Un reporte técnico elaborado por el especialista en Sistemas de Información Geográfica (SIG), Ricardo Vito Aguilar Guerrero, de la institución Prometa, establece que el incendio registrado entre el 16 y el 22 de julio en el Valle Central de Tarija y la Cordillera de Sama afectó 9.949 hectáreas, de las cuales 2.009 presentan una severidad de quema entre moderada alta y alta, por lo que requieren una verificación de campo prioritaria debido al posible impacto sobre suelos, fuentes de agua y vegetación arbórea.
La evaluación fue realizada mediante imágenes satelitales Sentinel-2 procesadas en Google Earth Engine y el índice diferencial de quema (dNBR), una metodología utilizada para estimar la intensidad del daño provocado por incendios forestales. El análisis abarcó tres sectores: La Victoria-Sella, Quirusillas-Alpahuasi y Pinos Sur-Pampa Redonda.
El informe señala que la mayor parte del área quemada presentó una severidad moderada baja, equivalente a 4.967 hectáreas (49,93%), seguida por la severidad baja con 2.972 hectáreas (29,88%). Sin embargo, las categorías moderada alta y alta representan el 20,2% de la superficie evaluada, una extensión considerada suficiente para generar impactos localizados sobre la estabilidad del suelo, la infiltración del agua y la regeneración de la vegetación.
El sector de La Victoria-Sella concentró la mayor afectación, con 7.643 hectáreas quemadas, equivalentes al 76,8% del total. Además, reunió 1.583 hectáreas con severidad moderada alta y alta, así como el 86,7% de toda la superficie clasificada con severidad alta. El reporte identifica esta zona como la principal prioridad para las inspecciones de campo, especialmente en la Reserva Biológica Cordillera de Sama y las comunidades de Erquis, Coimata, La Victoria, Rincón de la Victoria y Sella.
En ese sector, el estudio estima que 5.278,7 hectáreas corresponden a la Reserva Biológica Cordillera de Sama, lo que representa el 69% del área quemada en La Victoria-Sella y el 53% de toda la superficie afectada por el incendio.
El reporte también identifica a Pinos Sur-Pampa Redonda como la segunda prioridad de evaluación por mantener una proporción de áreas con severidad moderada alta y alta similar a la de La Victoria-Sella, aunque sobre una superficie menor. Quirusillas-Alpahuasi presenta el menor nivel relativo de afectación entre los tres sectores analizados.
Entre las recomendaciones, el documento plantea realizar campañas de validación de campo en las zonas de mayor severidad, priorizando cabeceras de cuenca, cursos de agua, pendientes pronunciadas y áreas boscosas. Asimismo, propone repetir el análisis satelital en los próximos meses para monitorear la recuperación de la vegetación y generar una base de datos georreferenciada que apoye las acciones de restauración y prevención.
Aquí puede leer el reporte:





