Reclutamiento forzado de niños y adolescentes. Foto: Red por los Derechos de la Infancia de México
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) exhortó a los Estados de América Latina y el Caribe a adoptar medidas urgentes para prevenir el reclutamiento forzado de niñas, niños y adolescentes por parte de organizaciones criminales y grupos armados, al considerar que esta práctica constituye una grave violación de los derechos humanos.
El pronunciamiento fue emitido en el marco del Día de la Niñez y Adolescencia de las Américas, conmemorado cada 9 de junio, fecha en la que la Comisión reiteró su preocupación por la persistencia de este fenómeno en la región y por el impacto que el crimen organizado continúa generando sobre la población infantil y adolescente.
Según la CIDH, la magnitud real del problema podría estar subestimada debido al subregistro de casos, el temor a represalias y las dificultades para denunciar en contextos de violencia y control territorial. El organismo advirtió que las víctimas suelen ser captadas entre los 13 y 15 años de edad, aunque en algunos casos el reclutamiento ocurre a edades más tempranas.
La Comisión explicó que los menores de edad son inicialmente utilizados para labores de vigilancia, mensajería, transporte de bienes ilícitos o recolección de información. Luego, muchos son incorporados a actividades de mayor riesgo vinculadas con extorsiones, explotación sexual, tráfico de drogas, sicariato y otras formas de violencia.
El organismo también alertó sobre nuevas modalidades de captación a través de redes sociales, videojuegos y plataformas digitales. Esta preocupación fue expuesta durante una audiencia celebrada en el marco del 194.º Período de Sesiones de la CIDH, donde se advirtió sobre el creciente uso de entornos virtuales para acercarse a potenciales víctimas.
Asimismo, la Comisión señaló que el reclutamiento afecta de manera diferenciada a determinados grupos de población. Las niñas enfrentan mayores riesgos de violencia basada en género, mientras que niños y adolescentes indígenas, afrodescendientes, migrantes y residentes en territorios afectados por la criminalidad organizada presentan mayores niveles de vulnerabilidad.
La CIDH recordó que, de acuerdo con los estándares internacionales de derechos humanos, las niñas, niños y adolescentes reclutados deben ser considerados víctimas y recibir una protección especial. En ese sentido, pidió a los Estados fortalecer los sistemas de protección, garantizar procesos de recuperación y reintegración, y restituir los derechos vulnerados de quienes han sido afectados por estas prácticas.
Además, reiteró la necesidad de tipificar de manera autónoma el delito de reclutamiento forzado de menores de edad, con el fin de contar con herramientas jurídicas que permitan prevenir, investigar, juzgar y sancionar eficazmente estas conductas.
La Comisión fundamentó su llamado en la Convención Americana sobre Derechos Humanos, la Convención sobre los Derechos del Niño, el Convenio 182 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el Protocolo de Palermo y su Resolución 1/26 sobre crimen organizado y derechos humanos en las Américas.
La CIDH es un órgano autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA) encargado de promover y defender los derechos humanos en el continente y de asesorar a los Estados miembros en esta materia.





