Portada del documental
El documental Amazonía a sangre y sudor: La ruta oculta de la castaña, producido por Roberto Navia de la revista Nómadas, en coproducción con el Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (CIPCA), obtuvo el premio a Mejor Largometraje Nacional en el Festival Internacional de Cine Verde, organizado por la Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN). La producción visibiliza las duras condiciones laborales de quienes ingresan cada año al bosque amazónico para recolectar castaña y sostener la economía de sus familias.
Navia destacó el reconocimiento como un impulso para la producción audiovisual. El documental todavía no fue presentado de manera oficial al público boliviano y continuará su recorrido por festivales internacionales, pero en Sumando Voces se los dejamos al final de esta nota para disfrutar de su contenido y reflexionar sobre la temática.
En una entrevista con el medio digital El Faro, el periodista, director y productor señaló que el galardón representa una oportunidad para dar mayor visibilidad a una realidad que permanece poco conocida en el país.
El documental acompaña a tres recolectores durante su ingreso al bosque amazónico para participar en la zafra de castaña. A través de sus experiencias muestra las dificultades de permanecer durante toda la temporada en el monte, instalar campamentos y realizar la recolección bajo condiciones de lluvia, humedad y altas temperaturas. Uno de los principales peligros son los cocos de castaña, que caen desde grandes alturas y pueden provocar lesiones graves e incluso la muerte.

La producción también expone la desprotección laboral que enfrentan los trabajadores, quienes no cuentan con beneficios sociales como aportes para la jubilación, seguro de salud ni mecanismos suficientes de protección frente a accidentes. Algunos sufren golpes en la cabeza, hombros y brazos; otros quedan con secuelas permanentes o fallecen durante la actividad. A ello se suman las picaduras de serpientes, las dificultades para acceder a atención médica y los elevados costos de los alimentos que deben llevar o comprar durante su permanencia en el bosque.
La problemática adquiere mayor relevancia frente al crecimiento de las exportaciones de castaña. Durante la entrevista, Navia recordó que Bolivia exportó 224,9 millones de dólares de este producto entre enero y septiembre, superando los 221,2 millones registrados durante todo 2018. Sin embargo, este crecimiento económico plantea interrogantes sobre cuánto de esos ingresos beneficia directamente a las comunidades indígenas y campesinas que sostienen la recolección.
La zafra representa una fuente de ingresos fundamental para cientos de comunidades y miles de familias que dependen de esta temporada para subsistir durante buena parte del año. No obstante, los recolectores realizan su trabajo en condiciones de vulnerabilidad, con escasa protección estatal y dificultades para acceder a servicios básicos de salud y educación. Los fenómenos climáticos también incrementan las exigencias de una actividad que depende directamente de las condiciones del bosque amazónico.
La realización del documental implicó dos rodajes en diferentes momentos y un importante despliegue logístico para ingresar al norte amazónico durante la época de lluvias. El equipo tuvo que trasladarse por tierra, motocicleta y embarcaciones, además de realizar largas caminatas para llegar hasta los campamentos y registrar las experiencias de los recolectores.
Aquí puede ver el tráiler del documental:





