Sistema de cosecha de agua. Foto: Proceso Servicios Educativos
Proceso Servicios Educativos
Las mujeres de San Andrés y Las Trancas pueden pasar hasta cuatro horas bajo el sol para conseguir apenas 20 litros de agua durante la época seca. En estas dos comunidades del Territorio Indígena de Lomerío, seis sistemas de cosecha de agua de lluvia fueron inaugurados en agosto para facilitar el abastecimiento diario de las familias, tres fueron construidos el año pasado en San Andrés y otros tres, este año, en Las Trancas.
Durante los meses secos, conseguir agua implica hacer filas y recorrer largas distancias hasta los atajados, una tarea que recae principalmente sobre las mujeres. “Para nosotras, el agua es de todos los días porque necesitamos sostener a nuestras familias y somos las más afectadas por la escasez”, afirma Ana Tusube, comunaria de Las Trancas.
La escasez puede prolongarse entre siete y ocho meses en Lomerío. Datos de un expediente técnico elaborado por PROCESO Servicios Educativos muestran que, entre marzo y octubre de 2024, el 80 % de los atajados comunales registró niveles inferiores a su capacidad de almacenamiento.
Para las familias, el problema no solo se limita a la cantidad disponible, sino también al tiempo y esfuerzo que demanda conseguirla. “Una vez que conseguimos los 20 litros, esta cantidad debe alcanzar para nuestras necesidades hasta el siguiente abastecimiento”, sostiene Pedro Faldín, comunario de Las Trancas.
Ante esta situación, las cosechas de agua permiten aprovechar la lluvia que cae sobre los techos y almacenarla en una cisterna subterránea de ferrocemento. El agua es conducida mediante canaletas y tuberías hasta el depósito y luego extraída con una bomba EMAS (Escuela Móvil de Agua y Saneamiento), un sistema manual construido con tubos de PVC.
Las familias de Las Trancas y San Andrés participaron en la construcción de los sistemas, aprendieron a instalar canaletas y tuberías, además de realizar tareas de mantenimiento. Estos conocimientos quedan en las comunidades y pueden ser compartidos con otras familias interesadas en implementar el mismo sistema.
El recorrido por las viviendas permitió conocer de cerca el funcionamiento de las cosechas de agua y escuchar a las familias sobre su experiencia. Autoridades comunales y representantes de la Central Indígena de Comunidades Originarias de Lomerío (CICOL), la Organización de Mujeres Indígenas del Municipio de Lomerío (OMIML), PROCESO Servicios Educativos y Teresa López de Armentia, en representación de Zabalketa acompañaron la visita.
Ahora, las familias pueden almacenar el agua de lluvia en sus propias viviendas y contar con una reserva más cerca de casa, reduciendo el tiempo que antes destinaban a buscarla durante los meses secos.
En Las Trancas, las familias celebraron la puesta en marcha de las cosechas con el corte de cinta y la bendición de los sistemas. Rociaron los tanques con la tradicional chicha y acompañaron la celebración con cantos, bailes y música, antes de compartir un almuerzo comunitario.





