Fotos: Campaña en la festividad de Ch’utillos. Autor: Proyecto K’acha Kausakunapaq
En el marco de la festividad de Ch’utillos, reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, instituciones y organizaciones comprometidas con el cuidado del medio ambiente y la construcción de una cultura de paz llevaron a cabo una acción de sensibilización para promover la reducción del uso de bolsas plásticas y el manejo adecuado de los residuos sólidos.
La institución Investigación Social y Asesoramiento Legal Potosí (ISALP), a través del proyecto K’acha Kausakunapaq, junto a Aldeas Infantiles SOS y la Empresa Municipal de Aseo Potosí (EMAP), se hizo presente durante estas celebraciones con mensajes dirigidos a la ciudadanía, invitándola a optar por bolsas de tela, aguayos y otras alternativas reutilizables.
Uno de los mensajes centrales de la campaña es «¡Sin bolsita por favor, case!», una invitación directa a rechazar las bolsas plásticas de un solo uso y llevar consigo alternativas reutilizables.

La iniciativa se desarrolla en el marco de la campaña comunicacional «Menos plástico, más vida», que busca generar conciencia sobre los impactos del consumo excesivo de plástico y promover cambios en los hábitos cotidianos para contribuir al cuidado de la Madre Tierra.
En Bolivia se utilizan más de 4.100 millones de bolsas plásticas cada año, aproximadamente 370 por persona. Una parte importante de estos residuos termina en calles, ríos, botaderos y otros espacios públicos, donde pueden permanecer durante cientos de años. Una bolsa plástica puede tardar entre 100 y 500 años en degradarse, dependiendo del material con el que fue fabricada.
Ante esta problemática, las instituciones participantes consideran fundamental aprovechar espacios de alta concurrencia, como la festividad de Ch’utillos, para llevar mensajes de sensibilización a la población y promover prácticas responsables en la generación y disposición de residuos sólidos.

Paz ambiental y cultura de paz
La propuesta no se limita al cuidado ambiental, pues también incorpora un enfoque de prevención de la violencia y construcción de una cultura de paz, a partir de mensajes que promueven el diálogo, la escucha, el respeto y el entendimiento.
Desde esta perspectiva, el cuidado de la Madre Tierra y la convivencia pacífica están estrechamente relacionados. La contaminación ambiental y la crisis climática pueden profundizar problemas sociales como la inseguridad alimentaria, la migración, el desempleo y otros factores que generan o intensifican conflictos.
En ese sentido, promover una paz ambiental implica también asumir responsabilidades colectivas sobre la forma en que consumimos, generamos residuos y nos relacionamos con nuestro entorno.

La campaña «Menos plástico, más vida» se desarrolla durante tres meses en Chuquisaca y Potosí, mediante actividades de sensibilización, producción de materiales audiovisuales, teatro, murales, juegos didácticos y acciones comunitarias dirigidas a jóvenes, unidades educativas, organizaciones sociales, instituciones y población en general.
Con estas acciones, las organizaciones buscan que las celebraciones tradicionales también sean espacios para reflexionar sobre el cuidado del medio ambiente y la convivencia, recordando que pequeñas decisiones cotidianas pueden contribuir a proteger la Madre Tierra y construir comunidades más saludables, solidarias y pacíficas.






