Jóvenes que asistieron al encuentro. Fotos: CEJIS.
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Las juventudes indígenas de tierras bajas expresaron su decisión de fortalecer espacios de articulación propios y avanzar hacia la conformación de redes, colectivos y/o plataformas regionales que permitan compartir experiencias, reflexiones y propuestas sobre los desafíos que enfrenta su generación. La determinación fue asumida durante el IV Encuentro de Jóvenes Indígenas de Tierras Bajas de Bolivia, que concluyó con la creación de un comité impulsor para articular a jóvenes de la Amazonía, la Chiquitanía y el Chaco.
Reunidos en Santa Cruz de la Sierra los días 24 y 25 de agosto, jóvenes indígenas de distintos pueblos y territorios ratificaron su compromiso con la defensa de sus derechos colectivos, sus culturas y sus territorios, bajo la consigna “La lucha continúa: territorios de resistencia y re-existencia”.
Los jóvenes de la Organización de Jóvenes Indígenas Mojeños (OJIM), Danna Álvarez y Miguel Tamo, explicaron su experiencia organizativa en el marco de la Central de Pueblos Étnicos Mojeños del Beni (CPEMB) con voz y voto al igual que cualquier subcentral indígena afiliada.
“En la OJIM nos toca primero conocer nuestros derechos y nuestra historia, participar en nuestras comunidades y organizaciones, cuidar nuestro territorio…, producir construyendo economías propias y sostenibles, defender lo que abuelos y abuelas han conquistado, y también denunciar a los dirigentes que están dañando nuestro territorio”, dijo Álvarez.
Aunque muchos de los y las participantes del IV Encuentro son a la vez dirigentes y autoridades en sus territorios, Rosario Velasco, del Territorio Tacana Cavineño, propuso la idea de crear una comité o instancia que agrupe a la juventud y sus intereses actuales.
Llamado a la unidad y a la participación juvenil
En ese sentido, entre las principales resoluciones, las juventudes demandan una mayor apertura de las estructuras organizativas indígenas para incorporar a las nuevas generaciones en los procesos de deliberación y toma de decisiones. En esa línea, proponen promover organizaciones juveniles, colectivos y plataformas regionales que faciliten el intercambio de experiencias y fortalezcan la identidad cultural de los pueblos indígenas.
Como resultado concreto del encuentro, se constituyó un comité impulsor para la articulación de las y los jóvenes de tierras bajas, con el propósito de fortalecer la participación juvenil en la agenda indígena y promover acciones coordinadas entre los diferentes territorios.
Preocupación por el avance del extractivismo
Las y los jóvenes manifestaron su preocupación por el crecimiento de actividades extractivas en territorios indígenas, particularmente la minería, la expansión agropecuaria, los incendios forestales y otras formas de aprovechamiento de recursos naturales que, según denuncian, se desarrollan sin garantizar adecuadamente la consulta previa, libre e informada. Asimismo, expresaron inquietud por iniciativas relacionadas con los mercados de carbono y los posibles impactos que estas podrían tener sobre el control y la gobernanza de los territorios indígenas.
El documento también cuestiona modelos de desarrollo impulsados desde fuera de los territorios indígenas y plantea la necesidad de construir alternativas basadas en las propias visiones, conocimientos y formas de vida de los pueblos indígenas.
Formación, memoria y defensa territorial
El manifiesto también destaca la importancia de recuperar las lenguas indígenas, fortalecer la transmisión de conocimientos ancestrales y promover la formación técnica y profesional de las juventudes en áreas como derechos indígenas, legislación, monitoreo territorial, comunicación, gestión territorial e investigación.
Al concluir el encuentro, los jóvenes reafirmaron su compromiso de compartir en sus comunidades los aprendizajes obtenidos y mantener una voz activa en los procesos que afectan a los pueblos indígenas de tierras bajas de Bolivia.

Las y los participantes a la conclusión del encuentro.










