El líder de las federaciones del Trópico de Cochabamba, Evo Morales, y su cúpula dirigencial informaron este lunes su decisión de ingresar en cuarto intermedio en sus medidas de presión, según un reporte de la Red Erbol.
El anuncio se da cuando las seis federaciones mantenían los bloqueos de caminos en el Chapare y regiones aledañas, pese a que la Central Obrera Boliviana (COB) y los campesinos de La Paz los habían suspendido.
Los dirigentes tomaron la decisión en una reunión de emergencia, en medio de reproches a los dirigentes de otras organizaciones, a quienes acusaron de «venderse» al Gobierno, en particular al secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo.
«Entiendo perfectamente la decisión tomada de las seis federaciones del trópico de Cochabamba, con mucho respeto, compañeros que son disciplinados, están en esta lucha junto otros sectores, sin embargo, por ahora un cuarto intermedio. No es rendirnos, pero la gran ventaja que tiene las seis federaciones es que nunca nos vendemos y nunca nos van a vender. Siempre unidos», manifestó Morales.
Aseveró que «la COB tenía ganada esta batalla», pero sospechosamente defraudó a la población, publicó Erbol
«Nuevamente, compañeros que me escuchan, compañeros de base, especialmente del Trópico, en consenso, debatimos, analizamos brevemente, rápidamente este cuarto intermedio frente a la coyuntura política. Nada más. Muchas gracias», ratificó.
Durante el conflicto, Morales manifestó que la solución a la crisis era realizar elecciones en 90 días. Recientemente, sin embargo, negó que haya pedido la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Las y los dirigentes que tomaron la palabra en esta misma conferencia acusaron a Argollo de «traidor» y aseguraron que «siguen la lucha». Además, sostuvieron que no declinarán en su misión de proteger la vida y la seguridad de Morales.
Con esta decisión, avanza el despeje de las carreteras
Luego de la determinación de los cocaleros del Trópico y una vez que se habiliten todos los pasos, las carreteras del país quedarían totalmente expeditas. Según un reporte del Defensor del Pueblo, hasta ayer domingo, solo quedaban dos sectores cerrados al paso: uno, precisamente, el Chapare (Cochabamba) y otro, la carretera hacia Desaguadero (La Paz).
Sin embargo, durante esta jornada, el Gobierno informó que la carretera que conecta La Paz con la región fronteriza de Desaguadero ya se encuentra completamente transitable, luego de las tareas de limpieza y rehabilitación ejecutadas por efectivos militares, policiales y maquinaria pesada de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC).
Según reporte de la agencia ABI, los ministros de Defensa, Ernesto Justiniano Urenda, y de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, junto con el Alto Mando Militar, encabezaron una caravana que recorrió la ruta para verificar las condiciones de transitabilidad y constatar que los trabajos de despeje de escombros fueron concluidos con éxito.
“Estamos en la puerta de Desaguadero. No solamente ya no hay bloqueo, sino que se ha procedido a la limpieza. Las Fuerzas Armadas, a través del Regimiento Lanza y la Base Naval de Guaqui, realizaron desde tempranas horas un trabajo coordinado junto a la maquinaria de la ABC para concluir el despeje de la carretera”, informó Justiniano.
Hasta el día en que el Gobierno declaró el estado de excepción (el sábado 20 de junuo) transcurrieron 51 días de protestas y 46 de bloqueos que generaron un duro impacto en la economía nacional. Pero además se tuvo que lamentar el deceso de al menos 14 personas en hechos vinculados al cierre de las carreteras y un profundo daño al tejido social, expresado en discursos de odio y narrativas polarizantes que se diseminaron en las calles y en las redes sociales.





