No se preocupe, señor presidente

Opinión

|

|

Patricia Cusicanqui

Mientras escribo esta columna, Bolivia enfrenta una nueva jornada de conflictos e incertidumbre. La prensa informa sobre casi 100 puntos de bloqueo en distintas regiones del país. Cochabamba vuelve a estar entre los departamentos más afectados con 30 de ellos. La COB retoma sus movilizaciones con una marcha desde El Alto. Los reportes sobre dificultades para el abastecimiento de combustible, alimentos y medicamentos siguen ocupando titulares, aunque ahora se han dirigido al narcotráfico.

Y no puedo evitar imaginar una conversación.

—No se preocupe, señor presidente, se van a cansar.

Tal vez alguien pronunció esa frase cuando una persona con cáncer decidió escribir una carta pública relatando su angustia, porque ya no encontraba otra forma de hacerse escuchar.

—No se preocupe, señor presidente, es una sola persona. Se va a cansar.

Tal vez alguien la repitió cuando un grupo de ciudadanos publicó una carta recordando al presidente, al gobernador y al alcalde sus responsabilidades más elementales. Responsabilidades que, por cierto, no deberían necesitar recordatorio porque precisamente para eso fueron elegidos.

—No se preocupe, señor presidente. Son unas cuantas organizaciones. Se van a cansar.

Quizás también la escuchamos, aunque sea de manera imaginaria, cada vez que aparecen noticias sobre hospitales preocupados porque no tienen medicamentos o porque les queda 5 días de oxígeno.

—No se preocupe, señor presidente. De alguna manera se va a resolver.

Cuando los ciudadanos hacen filas durante horas para conseguir combustible.

—No se preocupe, señor presidente. Se van a cansar.

Cuando una familia logra comer una vez al día, reemplazando la carne con fideo porque ya ni siquiera hay pan.

—No se preocupe, señor presidente. Van a aguantar.

Cuando escucho la noticia de que un niño de 12 años de Llallagua murió mientras era trasladado en una ambulancia que no pudo llegar a su destino debido a los bloqueos.

—No se preocupe, señor presidente. Los bloqueadores ya se están cansando.

Y tal vez ahí está el problema. Porque es verdad que la gente se cansa, pero no de la forma en que algunos creen. La gente se cansa de vivir en incertidumbre, de no poder planificar la próxima semana, de no saber si encontrará combustible. Se cansa de buscar medicamentos, de escuchar explicaciones vacías y discursos encendidos mientras los problemas se van acumulando. Se cansa de sentir que sus preocupaciones son tratadas como molestias pasajeras.

Pero ojo, las personas no escriben cartas públicas porque les sobra tiempo. No denuncian porque disfrutan hacerlo. No se organizan porque estén aburridas. Lo hacen porque sienten que los canales normales ya no funcionan, porque creen que nadie escucha y porque sienten que quedarse callados sería peor.

Por eso, cada carta ciudadana, cada pronunciamiento, cada denuncia y cada movilización deberían ser entendidos como señales de alerta. No como ruido, no como una molestia, no como algo que simplemente desaparecerá con el tiempo.

Porque las personas no se cansan primero de reclamar, se cansan primero de esperar. De esperar soluciones, respuestas y responsabilidad. Se cansan de que no haya autoridades que comprendan que, detrás de cada cifra, de cada bloqueo, de cada fila y de cada noticia hay seres humanos intentando vivir una vida normal.

Por eso espero que nadie esté diciendo realmente: «No se preocupe, señor presidente, se van a cansar». Porque tal vez sí. Tal vez la gente se canse. Pero no de participar, de exigir, de pedir que sus derechos se cumplan y de ejercer ciudadanía. Porque para eso hay una Constitución que autoridades y ciudadanos debemos respetar.

La gente se está cansando de esperar. Y cuando los bolivianos se cansen de esperar, ya no estaremos frente a un problema de paciencia ciudadana. Estaremos frente a un problema de responsabilidad pública.

Sandra Verduguez es comunicadora social, integrante de Observación Ciudadana de la Democracia (OCD).

Las opiniones de nuestros columnistas son exclusiva responsabilidad de los firmantes y no representan la línea editorial del medio ni de la red.

Comparte:

Noticias

más leídas

Tres disposiciones de la Ley de estados de excepción dividieron el debate y generaron observaciones en el Legislativo

Tras operativo en San Julián, 7 heridos son tratados en la capital cruceña: 6 policías y un comunario que ingresó a cirugía

Estado de excepción: los límites que impone la Constitución

Ley de estados de excepción: qué podría hacer el Gobierno y cuáles son sus límites

Tras más de 13 horas de debate, Diputados sanciona la ley de estados de excepción y la remite al Ejecutivo

De la incomunicación a la comunicación de crisis

Defender derechos humanos no es defender a los bloqueadores

Dichos y hechos durante el bloqueo