ANA Bolivia
Una comitiva del pueblo en contacto inicial Ese Ejjas del puerto Salinas situado en el municipio de Reyes en el departamento de Beni, llegó hasta la sede de gobierno en busca de atención estatal. Indígenas denunciaron discriminación y falta de atención en salud de parte de algunos personeros del hospital municipal de su región, así como la falta de servicios básicos como el agua potable y la luz. La precariedad de su situación se agrava por la carga de mercurio que llevan en sus organismos, por encima de los máximos recomendados.
“Nosotros nos estamos enfermando porque las aguas están contaminadas, porque vivimos al lado del río Beni porque consumimos el agua del río, consumimos el agua del río, no tenemos agua potable, ni pozos”, afirmó Nagil Gonzáles, presidente de la comunidad.
En entrevista con ANA, el líder Ese Ejjas señaló que la comitiva se vio obligada a trasladarse hasta La Paz para pedir atención del Estado. “Estamos olvidados por parte del Gobierno, por eso vinimos, estamos sufriendo de enfermedades, por el camino de barro y el puente en mal estado, no hay como salir y entrar de la comunidad”, manifestó.
Consultado si la comunidad cuenta con un centro de salud y si la población indígena recibe atención en salud en el hospital municipal respondió que no.
“No quieren atendernos en el hospital, son muy malos para los Ese Ejjas. Nos atienden en el hospital, pero nos dan medicamentos que no sirven, vencidos. No tenemos centros de salud y del municipio dicen que no tienen medicamentos para los indígenas del Puerto Salinas”, lamentó.
La comunidad de 86 familias según relató Gonzáles cuenta con viviendas sociales dotadas durante el anterior gobierno (MAS), aunque en algunas casas viven dos familias. Sin embargo, no se cuenta con electricidad ni agua potable.

Debido al uso del agua del río Beni, el presidente de los Ese Ejjas asegura que niños y jóvenes mueren como consecuencia de infecciones y diarreas.
Recordó que hace unos años el Centro de Documentación e Información Bolivia (CEDIB), la Universidad de Cartagena y la Coordinadora Nacional de Defensa de Territorios Indígena Originario Campesino y Áreas Protegidas (Contiocap) realizaron exámenes de la contaminación del mercurio en los cabellos de niñas, niños, adolescentes, mujeres y hombres Ese Ejjas.
“Nosotros tenemos mercurio en nuestros cuerpos, pero no somos mineros, producimos plátano, sandías, yucas para nuestro consumo, quisiéramos vender, pero no tenemos caminos y el puente está en mal estado”, dijo.
Citó que, durante la breve estadía en la sede de Gobierno, la delegación indígena tuvo una reunión con una funcionaria del Ministerio de Obras Públicas, que comprometió la atención al pueblo Ese ejjas.
Junto a Gonzáles llegó Mery Parada, una mujer indígena que llevó todo el tiempo en brazos a su pequeña niña de tres años, quien a pesar del frío no tenía puestos ni zapatos ni medias, además de su esposo, Javier Chico.
Promedio de concentración de mercurio en habitantes de Puerto Salinas
Valores entre 8 ug/g y 14 ug/g o equivalente entre 8 a 14 ppm (Valor para las mujeres) de acuerdo a resultados de la segunda fase del “Estudio piloto sobre la exposición a mercurio y el estado de salud de mujeres de comunidades indígenas que habitan en las cuencas de los ríos Beni y Madre de Dios, Bolivia”.
Todas las mujeres involucradas de la comunidad de Puerto Salinas en el estudio tienen niveles por encima de los parámetros recomendados a nivel internacional en cuanto a concentración de mercurio, entre 8 ug/g y 14 ug/g o equivalente a decir entre 8 a 14 partes por millón (ppm), considerando el máximo permitido según la Organización Panamericana de la Salud (OPS) es de una parte por millón.
Estudio en pueblos indígenas

Este trabajo correspondió a un estudio observacional, piloto y de corte transversal, desarrollado durante 2023 y 2024 en comunidades indígenas de la Amazonía boliviana ubicadas en las cuencas de los ríos Beni y Madre de Dios. Por la cercanía a centros poblados, la logística de entrevistas, valoraciones clínicas y entrega de muestras ocurrió en Rurrenabaque y Riberalta. La evaluación priorizó mujeres adultas, dada su vulnerabilidad biológica y social frente a la exposición a mercurio y el posible impacto sobre embarazo y lactancia.
En interacción con la Contiocap, la Tierra Comunitaria de Origen (TCO) Tacana II, la TCO, Territorio Indígena Multiétnico (TIM II) y el Centro de Estudios Jurídicos e Investigación Social (CEJIS), se seleccionaron comunidades con población indígena asentadas en las riberas de los ríos Beni y Madre de Dios o de sus afluentes, sobre la base tanto del criterio de su conexión con centros de explotación minera del oro, por estar ubicadas rio abajo de tales acciones de explotación, como por los antecedentes de estudios previos sobre el impacto del mercurio en tales comunidades.
Se realizaron visitas y contactos con las organizaciones y la población para la explicación del proyecto y sus procedimientos, así como la firma del consentimiento informado.
Para la fase uno se identificaron voluntarias y voluntarios de ambos sexos siendo los únicos criterios de selección: el que habiten en la comunidad y su predisposición a participar en el estudio. En esta fase, se procedió a determinar el nivel de mercurio en el cabello de voluntarios de las comunidades seleccionadas en ambas cuencas y en los pescados que son de ingesta habitual en las mismas.
Para la fase dos se incluyó en el grupo solo a mujeres que participaron en la fase 1, siendo los criterios de selección, los siguientes: Ser mujer mayor de 18 años, haber participado en los muestreos previos de medición de Hg, obteniendo un valor por encima de lo permitido (>1 ppm), haber sido informada y comprendido correctamente la información sobre el estudio y tener un tiempo de residencia mínimo de un año en el área de estudio.
Los criterios de exclusión fueron: no estar de acuerdo con el estudio o las pruebas a realizarse, presentarse a la toma de pruebas bajo efectos del consumo de drogas o alcohol y no comprender a cabalidad el objetivo del estudio y/o albergar expectativas infundadas. En esta fase, se procedió a indagar sobre el estado de salud de las mujeres de dichas comunidades, bajo el criterio de que este segmento poblacional es relativamente vulnerable por su papel de la reproducción y el cuidado de la vida.
La toma de muestras fue realizada en ambiente preparado para dicha tarea en la ciudad de Rurrenabaque para los voluntarios de las comunidades de la cuenca del río Beni y en la ciudad de Riberalta para lo de la cuenca del rio Madre de Dios.
Promedio concentración de mercurio en comunidades del río Beni
De un tamaño de muestra de 435 personas, se tiene un promedio de 6.8 ug/g o equivalentes a 6.8 (ppm) en comunidades cercanas al Río Beni, entre ellas Puerto Salinas

Conclusiones generales del estudio
La población femenina de la cuenca del rio Beni muestra en promedio niveles mayores de marcadores biológicos (particularmente sanguíneos y hepáticos) que la población examinada del rio Madre de Dios.
Al menos nueve de cada diez personas evaluadas posee niveles de mercurio total en cabello superiores a las máximas recomendadas para la protección de la salud (1 ppm) de acuerdo con agencias y parámetros internacionales
Los resultados encontrados sugieren que en la población expuesta al mercurio en las cuencas examinadas ya se ha iniciado un severo proceso de afectación que, en la medida que la contaminación crezca, puede agravarse hasta producir severos daños en órganos vitales.
Los resultados de los análisis sanguíneos en las voluntarias con los niveles más altos de mercurio muestran un panorama preocupante.





