Invitados en el programa Sumando Voces
Los sectores productivos y de transporte denunciaron que los más de 50 días de bloqueos, protestas y problemas de abastecimiento de combustible han provocado pérdidas económicas superiores a los 1.000 millones de dólares. Esta situación -reportaron- afectó gravemente a miles de unidades productivas y elevó el riesgo de encarecimiento de la canasta familiar.
Durante el programa Sumando Voces en Directo de este 24 de junio, el presidente de la Confederación Nacional de Micro y Pequeña Empresa (Conamipe), Edwin Fernández, informó que el sector formal registra pérdidas aproximadas de 20 millones de dólares por día, acumulando un perjuicio económico que supera los 1.000 millones de dólares desde el inicio de las medidas de presión.
Fernández explicó que numerosas unidades productivas perdieron importantes campañas comerciales, entre ellas la temporada de invierno y las ventas vinculadas al 27 de mayo, lo que derivó en grandes volúmenes de mercadería estancada que no podrán transformarse en capital de inversión.
La situación también afecta a los productores de distintas regiones del país. En Irupana, el productor Juan Carlos Aruquipa señaló que la escasez de combustible y el incremento de los costos de transporte impidieron trasladar productos hacia la ciudad de La Paz. Como consecuencia, alimentos como la miel redujeron su demanda debido a las dificultades económicas que enfrentan las familias.
Por su parte, representantes del transporte pesado reportaron pérdidas diarias de entre 100 y 200 dólares por cada unidad detenida, además de denunciar que continúan las extensas filas para acceder al diésel en diferentes puntos del país.
Ante este escenario, los sectores afectados solicitaron al Gobierno central la aplicación de medidas urgentes para mitigar los efectos de la crisis. Entre sus principales demandas figuran un alivio financiero mediante el congelamiento temporal de intereses bancarios por al menos tres meses, la evaluación de una norma que garantice la libre transitabilidad frente a los bloqueos y la implementación de incentivos para la producción nacional, incluyendo la reducción de aranceles para la importación de insumos y una mayor apertura de mercados internacionales.
Los productores advirtieron que, si no se normaliza el suministro de combustible y no se estabilizan los costos logísticos, el precio de los alimentos continuará incrementándose en los próximos meses, poniendo en riesgo la seguridad alimentaria y la economía de las familias bolivianas.
Los sectores demandan medidas concretas al Gobierno central:
- Alivio financiero: Una tregua o congelamiento de intereses bancarios por al menos tres meses para permitir un «respiro real» a los productores endeudados.
- Garantía de transitabilidad: La evaluación de una ley «antibloqueos» que proteja el derecho al trabajo del 90% de la población frente a medidas de presión de grupos minoritarios.
- Incentivos a la producción: Reducción de aranceles para la importación de insumos y apertura real de mercados internacionales.





