Democracia: ven que la insatisfacción es con las instituciones y que resurge el poder ciudadano

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La reciente encuesta de UNITAS reveló que el 77% de la población se siente insatisfecha con la democracia, sin embargo, en un foro convocado para analizar los resultados, que se transmitió por las plataformas de Sumando Voces este jueves, los panelistas coincidieron que el descontento tiene que ver con las instituciones y los operadores políticos, más que con el sistema político en sí mismo.

En contrapartida, la misma encuesta muestra un resurgimiento de la confianza en las instituciones de la sociedad civil, entre ellas las ONGs, los medios de comunicación, las iglesias, entre otras, lo que revela también un resurgimiento del poder ciudadano.

La socióloga y politóloga María Teresa Zegada, considera que el dato de la insatisfacción “está ligado a las instituciones, su funcionamiento y el respeto a las leyes (…) Se puede colegir que al no existir una división de poderes clara, la opinión pública percibe una utilización política de las instituciones del Estado”.

La democracia, explica la especialista, está ligada al respeto a ley y cuando esos valores y principios pasan a segundo plano, se impone la idea de que esta democracia está funcionando muy mal.

Zegada considera que es preocupante el resultado porque la alternativa a la democracia puede ser el autoritarismo, que no es deseable en el país.

El periodista y abogado Andrés Gómez cree que la gente está confundiendo democracia con actores políticos. “Cuando los actores lo hacen mal, no respetan las reglas de la democracia, la libertad de expresión, convierten a la justicia en instrumento de persecución, no satisfacen los derechos civiles, piensan que eso lo hace la democracia”, explicó.

Opina que la confusión es alarmante “porque están echando la culpa a un modelo que es imperfecto, pero es el menos imperfecto y el más perfectible”.

Líderes y ONGs amenazados

La encuesta, que fue realizada en junio en las 10 principales ciudades del país por Ipsos Ciesmori, también indica que el 82% de los consultados percibe amenazas a los líderes sociales y defensores de derechos, mientras que el 67% indica que existen amenazas en contra de las Organizaciones No Gubernamentales (ONGs). En ambos casos, el Gobierno y los partidos políticos aparecen como los responsables de esas amenazas.

Al respecto, Zegada indica que “se ha instalado en las últimas dos décadas una sensación de que el poder es muy fuerte frente a la sociedad”, lo que ha llevado al cierre de ONGs, amenazas y división de las organizaciones sociales.

Gómez puso como ejemplo el caso de IBIS Dinamarca que fue expulsada por el gobierno de Evo Morales con la acusación de desestabilizar al Gobierno cuando “lo único que hacía era difundir el cumplimiento de los derechos indígenas”.

Gómez cree que con esa estrategia el MAS “borró del mapa a las ONGs” y que solo ahora vuelven a ser visibles.

Explica que la influencia de las ONG fue tan grande que, “cuando murió el sujeto proletario como sujeto histórico para la toma del poder, quienes deliberan, quienes erigen, quienes dan espacios para que se constituya el sujeto indígena son las ONGs”. Y como muchos funcionarios provenían del mundo de las ONG y, por tanto, conocían de su poder de influencia, el Gobierno decidió ponerles límites y perseguirlas.

Tanto Zegada como Gómez coinciden con la encuesta en sentido de que estas amenazas provienen del Gobierno y consideran que cuando la gente habla de los partidos políticos se refiere al partido oficialista (MAS).

“Hay una asociación automática al partido oficialista y al gobierno como los factores de amenaza”, señala Zegada.

Actores estratégicos

La encuesta, además aprueba a los actores de la sociedad civil, pero reprueba a los estatales, lo que destacan tanto de Zegada como Gómez. “Quienes tienen mejor desempeño son organizaciones de la sociedad civil. Es muy lamentable porque se supone que el Estado está al servicio de la gente. Aquí aparece como una relación invertida, estos actores son los menos calificados por la población”, dijo.

Según Gómez, la encuesta muestra que “hay un resurgimiento de estas organizaciones de la sociedad civil que son fundamentales para que funcione la democracia desde la gente”.

En cambio, hace notar el aplazo de algunas instituciones estatales con el Defensor del Pueblo y el Tribunal Supremo Electoral. “No había visto que el Defensor del Pueblo haya sido aplazado por el mismo pueblo encuestado”, lo que puede deberse a que el Gobierno infiltró a las instituciones.

Gómez considera que, pese al dato de la insatisfacción con la democracia, la gente está apegada a los valores democráticos. “El 2019 esa conciencia democrática se reactivó y echó a la persona que quería convertirse en tirano”, rememoró.

Sin embargo, hay un porcentaje de población que dice que no le importa vivir en democracia o en cualquier otro sistema, lo que plantea un desafío a ONGs, periodistas y a la sociedad, para demostrar que la democracia es el mejor sistema, dijo.

Puedes ver el foro en el siguiente enlace:

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