Evocando dos series de televisión de los ’80

Opinión

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Carlos Derpic

“Aunque usted no lo crea” y “Lo increíble” fueron dos series de televisión norteamericana, que se veían en Bolivia durante los años ’80 del siglo pasado, y que mostraban sucesos inverosímiles, o curiosidades, si se prefiere, del mundo entero. El primero de ellos conducido por Jack Palance, el famoso “villano” de tantas películas, y el segundo por un elenco compuesto por el jugador de la NFL Fran Tarkenton, la actriz Cathy Lee Crosby y el presentador John Davidson.

Algo así ha sucedido ayer en este mundo cuando el futbolista francés Kylian Mbappé dijo que uno de los memes suyos que más le divertía era aquel en el que usan su rostro en la cara de “creo que un dictador chino”. Aunque El futbolista no nombró a ningún dirigente chino, estaba haciendo referencia a un meme que circulaba en redes sociales desde hacía meses con su rostro superpuesto al retrato de Mao Zedong (Mao Tse Tung, como se le conocía antaño).

La reacción china no se hizo esperar. La CCTV (Televisión Central de China), la principal cadena de televisión estatal de aquel país decidió suspender la emisión de “LaLiga”, nombre con el que se conoce al campeonato español de fútbol; también dio paso a la decisión de varias empresas chinas de cancelar de forma inmediata sus contratos publicitarios con el jugador y al retiro de todos los anuncios y vídeos protagonizados por Mbappé. De hecho, en la plataforma deportiva china Dongqiudi, el nombre de Mbappé en la clasificación del Balón de Oro de 2026 fue sustituido por una frase que, traducida, significa “esta persona no existe”, después de que terminara segundo por detrás del inglés Harry Kane. Finalmente, las autoridades chinas advirtieron que “las palabras y los actos que hieren los sentimientos del pueblo chino serán rechazados por todos los sectores de la sociedad”.

El futbolista, luego de la reacción china, emitió un comunicado diciendo: “Pido disculpas a todas las personas a las que mis palabras hayan ofendido. No era en absoluto mi intención”. A continuación, su club, el Real Madrid, también pidió disculpas al pueblo chino y el presidente de “LaLiga”, Javier Tebas, hizo lo mismo, en nombre de la competencia y de los clubes que la disputan, señalando que “no podemos permitir que unas declaraciones individuales empañen” la relación de la competición con China y anunciando, además, un protocolo de sensibilización y comunicación que se desarrollará junto a los clubes y los jugadores.

En este episodio hay varias cosas inverosímiles.

Primero, encontrar un futbolista medianamente informado sobre personajes de la política mundial. Por lo general, estos “ilustres” deportistas son reverendos ignorantes en temas políticos, de historia o geografía (recuérdese al uruguayo Edinson Cavani diciendo que Uruguay respetaba el fútbol africano, cuando se refería a Jamaica, una selección con a que debían enfrentar los “charrúas”), aunque, justo es reconocerlo, no hay mucha diferencia entre ellos y la mayoría de los estudiantes e incluso varios docentes universitarios que hace gala de supina ignorancia.

Otro hecho inverosímil es el reconocimiento expreso del futbolista de que sus expresiones hirieron a muchas personas. No salió aquello, tan común entre los políticos, de “si mis palabras han herido a alguien, pido disculpas”, cuando están más que convencidos de que así fue.

Tercero, la reacción de LaLiga y el Real Madrid que, al ver afectados sus intereses económicos, pidieron disculpas al gobierno chino por el desliz de un futbolista que estaba llamando a las cosas por su nombre. Es mucho el dinero que estos oligarcas futboleros perderían si los partidos de su competencia dejan de transmitirse en China y, por ello, no paran en maquillar la fama de un personaje como Mao Zedong,

Este último ha sido presentado como un gran líder, cuya fama aumentó cuando, en 1966, puso en práctica la famosa “revolución cultural” en China, durante la cual se desató una política de terror que terminó con la vida de uno o dos millones de personas, y ocasionó desgracia y media a varios otros millones. Referencia sobre todo ello y sobre la verdadera personalidad de Mao pueden encontrarse en las obras “Los cisnes salvajes” novela autobiográfica de Jung Chang, y “Mao. La historia desconocida” de la misma autora.

Por lo demás, es también inverosímil que el día de hoy haya personas que siguen hablando de “comunismo” y “socialismo” (sin saber medianamente en qué consisten) y, peor aún, que estén convencidas de que existe todavía.

Lo que hay en el mundo hoy es un sistema económico, el capitalismo, que no respeta la dignidad de las personas y depreda la Madre Tierra; y dictadores de todos los colores, unos vivando a Dios y otros a dioses como Marx, Engels, Lenin, Mao y varios más, mientras la democracia está en retroceso y corriendo serio peligro en el mundo. Aunque, claro, esto último no es culpa de Mbappé ni a lugar a que Real Madrid y LaLiga ofrezcan disculpas a nadie.

Carlos Derpic es abogado.

Las opiniones de nuestros columnistas son exclusiva responsabilidad de los firmantes y no representan la línea editorial del medio ni de la red.

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