Los vocales del TSE y los presidentes de los nueve TED en conferencia de prensa. Foto: OEP
El Órgano Electoral Plurinacional (OEP) abrió un proceso para impulsar una reforma electoral consensuada que busca responder a varios de los problemas que marcaron los últimos procesos electorales. La propuesta se articula en tres ejes: fortalecer la independencia institucional, modernizar el sistema electoral y establecer nuevas reglas para las organizaciones políticas y las candidaturas, incluido el transfugio, los llamados “taxipartidos” y las sustituciones de último momento.
El anuncio fue hecho por el presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Gustavo Ávila, quien explicó que, de esta manera, responden a la necesidad de contar con una normativa electoral “acorde a la realidad del país”, pero también a las recomendaciones de las misiones de observación nacionales y extranjeras que siguieron de cerca los comicios más recientes y consideraron prioritario llevar a cabo este proceso.
Explicó que la finalidad es alcanzar una reforma «construida de manera colectiva, técnicamente fundamentada y ampliamente participativa”.
Calendario de encuentros
Ávila sostuvo que el trabajo inicial estuvo a cargo del TSE y que ahora queda en manos de los Tribunales Electorales Departamentales (TED). “Nuestros tribunales tendrán a su cargo la construcción de la reforma electoral con la participación de las organizaciones políticas, organizaciones de la sociedad civil, representantes de las naciones y pueblos indígena originario campesinos, organizaciones de mujeres y la sociedad en general”.
Por su parte, el vocal del TSE, Ramiro Canedo, anunció el cronograma de los encuentros, que comenzarán en Santa Cruz, bajo el siguiente rol:

De acuerdo con Ávila, luego de los procesos regionales, el TSE recurrirá al Legislativo para analizar las propuestas de modificación. La previsión es que a finales de noviembre cuenten con los documentos finales para ser presentados a la Asamblea.
Tres ejes de trabajo
Consultado acerca de los ajustes más importantes, la autoridad se refirió a cambios profundos en tres ámbitos. Primero, en el marco de la Ley 018 (Ley del OEP), señaló la necesidad de otorgarle al árbitro electoral mayor independencia con relación a los otros órganos del Estado. “No más sentencias que puedan alterar calendarios y procesos electorales”, afirmó, en relación con las acciones asumidas en el pasado por el Poder Judicial para frenar o alterar los comicios.
Sobre la Ley 026, de Régimen Electoral, adelantó un cambio que permita modernizar los procesos electorales, “con debates, encuestas, con criterios estrictos para la inhabilitación de candidatos y respeto a la alternancia, pero nunca más con la sustitución de candidaturas 48 horas antes de las elecciones”.
Finalmente, se refirió a la Ley 1096, de Organizaciones Políticas, que será modificada para castigar el transfugio, poner un alto a los “taxipartidos” y establecer claridad en la otorgación de personerías jurídicas, entre otros aspectos.





