Policías detienen a manifestantes. Foto: Policía boliviana
Un informe preliminar elaborado por el Instituto de Terapia e Investigación sobre las Secuelas de la Tortura y la Violencia Estatal (ITEI) reporta presuntos casos de detenciones arbitrarias, uso excesivo de la fuerza y vulneraciones al debido proceso contra personas aprehendidas durante los operativos policiales realizados en el contexto de las protestas y bloqueos registrados en mayo de 2026.
El documento recoge testimonios de 20 personas detenidas en celdas de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de La Paz, donde investigadores del instituto realizaron visitas para documentar las condiciones de detención y las denuncias de los aprehendidos.
Según el informe al que tuvo acceso ANF, varios entrevistados afirmaron haber sido arrestados sin participar en hechos violentos y denunciaron haber sufrido agresiones físicas al momento de su captura. Entre los testimonios recopilados figura el de un joven que aseguró haber sido detenido cuando se retiraba de una movilización y que recibió un golpe en la cabeza durante su aprehensión. «Me han dado un golpe en la cabeza con su palo», señaló al mostrar heridas.
Otra de las denuncias corresponde a una mujer que relató haber sido detenida junto a una acompañante mientras registraban con sus teléfonos celulares una intervención policial. De acuerdo con su versión, ambas fueron reducidas por la fuerza y posteriormente acusadas de participar en disturbios. «Nos subieron a la patrulla, a la fuerza, nos patearon, nos golpearon y nos gasificaron», manifestó.
El informe también documenta casos de personas que sostienen haber sido detenidas por circunstancias ajenas a las protestas. Entre ellas figura un hombre que afirmó haber sido arrestado después de mostrar el contenido de su teléfono móvil a efectivos policiales, quienes habrían utilizado como argumento para la aprehensión su participación en un grupo vecinal de WhatsApp.
Asimismo, un comerciante procedente de Cochabamba declaró que fue detenido luego de fotografiar un operativo policial mientras realizaba compras en la ciudad de La Paz.
Las denuncias incluyen además reportes sobre golpes con objetos contundentes, impactos de cartuchos de gas lacrimógeno y otras agresiones que habrían provocado lesiones visibles. Algunas personas entrevistadas señalaron haber perdido el conocimiento tras recibir golpes durante los procedimientos policiales.
Tras analizar los testimonios, el ITEI concluyó que existen indicios de detenciones arbitrarias y de un uso desproporcionado de la fuerza por parte de efectivos policiales y militares. El organismo sostiene que varias aprehensiones se habrían realizado sobre la base de características físicas, formas de vestir o denuncias de terceros, sin una explicación clara de los motivos de la detención.
El informe también advierte sobre posibles vulneraciones al debido proceso, restricciones para el acceso a abogados y familiares, además de la ausencia de evaluaciones médico-forenses especializadas para documentar lesiones compatibles con tortura o malos tratos.
Ante esta situación, el ITEI pidió la conformación de una comisión internacional de expertos que investigue las denuncias, verifique las condiciones de detención y evalúe de manera independiente las lesiones reportadas por las personas afectadas.
Los hechos ocurrieron durante las jornadas de conflicto registradas en mayo, cuando distintos sectores movilizados protagonizaron protestas y bloqueos en varias regiones del país, lo que derivó en operativos de despeje ejecutados por las fuerzas del orden.





