A la izq. bloqueos en Bolivia; a la der. CIDH. Foto composición Sumando Voces
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) manifestó su preocupación por la escalada de la conflictividad social en Bolivia y llamó al Estado y a los sectores movilizados a priorizar el diálogo para atender las demandas sociales, ante las graves afectaciones a los derechos humanos y el impacto humanitario generado por las protestas y bloqueos que se desarrollan desde inicios de mayo.
«Teniendo en cuenta las serias afectaciones a los derechos humanos y el alto impacto humanitario derivados de las protestas y bloqueos de carreteras, se hace un llamado al Estado y a todos los sectores sociales involucrados a priorizar el diálogo como vía para atender las demandas sociales y garantizar el ejercicio legítimo del derecho a la movilización en una sociedad democrática», señala el comunicado de la CIDH.
Los bloqueos de carreteras y los enfrentamientos han provocado problemas en el abastecimiento de combustibles, alimentos, medicamentos y oxígeno medicinal, especialmente en La Paz y El Alto, además de dejar varias personas fallecidas y decenas de heridos.
El organismo también alertó sobre el incremento de la violencia durante las protestas. La Defensoría del Pueblo reportó al menos 23 personas heridas, entre manifestantes, policías y transeúntes, así como 321 arrestos. De ese total, 89 personas enfrentan procesos penales y 12 permanecen con detención preventiva.
Asimismo, la CIDH expresó preocupación por denuncias de abusos contra manifestantes indígenas, presuntos actos de criminalización de la protesta y agresiones contra trabajadores de la prensa. Según la Defensoría, hasta el 18 de mayo se registraron al menos 15 ataques contra periodistas y cuatro agresiones a equipos de medios de comunicación durante la cobertura de las movilizaciones.
En su pronunciamiento, la Comisión recordó que la protesta social constituye una expresión legítima de los derechos de reunión pacífica, libertad de expresión y participación democrática, por lo que exhortó al Estado a garantizar su ejercicio respetando los principios de legalidad, necesidad y proporcionalidad en el uso de la fuerza.
Sin embargo, también advirtió que los bloqueos prolongados pueden afectar gravemente otros derechos fundamentales cuando impiden el acceso a servicios de salud, alimentos o insumos esenciales. En ese sentido, pidió a las autoridades y a los manifestantes adoptar medidas para proteger la vida y la integridad de terceros, incluyendo la habilitación de corredores humanitarios para ambulancias, personal médico y provisiones indispensables.
La CIDH instó además a proteger el trabajo de periodistas, personal de salud y defensores de derechos humanos, evitar la criminalización de la protesta legítima y fortalecer los espacios de diálogo para reducir la conflictividad.
Finalmente, el organismo reafirmó su disposición para acompañar al Estado boliviano y a los distintos actores sociales mediante mecanismos de monitoreo y cooperación técnica, con el objetivo de contribuir a la protección de los derechos humanos y a la desescalada de las tensiones en el país.





