Momento del desbloque en El Alto, con un militar herido. Foto: ERBOL.
El vocero presidencial, José Luis Gálvez informó que el operativo que se inició a primeras horas de este sábado se realiza con el uso moderado de la fuerza porque el Gobierno quiere evitar la pérdida de vidas humanas, razón por la cual aclaró que los efectivos policiales y militares no portan armas letales.
«Ninguno de ellos porta armas letales porque lo que se ha buscado es que operen de manera disuasiva para abrir el corredor humanitario, como se ha llamado a este operativo. Se les ha instruido bajar la tensión, lo que menos queremos es pérdida de vidas, no es este nuestro propósito», afirmó.
La apertura del corredor humanitario tiene por finalidad el ingreso de alimentos, medicamentos y combustible hacia las ciudades de La Paz y El Alto, aquejadas por el bloqueo iniciado hace 15 días por la Central Obrera Boliviana y los campesinos de La Paz con un pliego de peticiones que se redujo a solo uno: la dimisión de Rodrigo Paz.
Gálvez indicó que la estrategia aplicada no significa el repliegue de militares y policías, sino crear las condiciones para abrir espacios de diálogo, por tanto, los contingentes continuarán desplegados en rutas y puntos mientras persistan los bloqueos.
Consultado sobre otras posibles acciones a ser tomadas en adelante, entre ellas el estado de excepción, respondió: «El Gobierno tiene conocimiento de todas sus prerrogativas, pero apuesta por el diálogo».
La autoridad recordó que esta protesta ya se ha cobrado tres vidas, impide la llegada de alimentos de primera necesidad, así como de medicamentos y atención médica oportuna. A esto se suman las millonarias pérdidas económicas para los productores, comerciantes y el desarrollo del país.
El vocero sostuvo que, en paralelo, se mantienen activos vuelos humanitarios para abastecer de carne, medicamentos y otros productos esenciales a La Paz y El Alto.





