Foto portada: Fospa 2026 en Ecuaador. Autor: Municipio Cantón Pastaza
Los pueblos indígenas, afrodescendientes, comunidades campesinas, organizaciones sociales y otros sectores reunidos en el XII Foro Social Panamazónico (FOSPA) en Ecuador declararon a la Amazonía en “estado de emergencia” ante el avance del extractivismo, la deforestación, la pérdida de biodiversidad y los impactos de la crisis climática. La decisión está contenida en la Declaración Política de Puyuk, aprobada el 20 de agosto de 2026.
El documento advierte que los territorios amazónicos enfrentan amenazas por la extracción de minerales, la explotación petrolera, la agroindustria, el narcotráfico, las economías ilegales, la expansión de carreteras y proyectos hidroeléctricos, además de los efectos del cambio climático. Según la declaración, estas presiones están acercando a la Amazonía a un “punto de no retorno”.
Bajo la consigna “Un solo territorio, unidos por la Amazonía”, el encuentro reunió a delegaciones de al menos 20 países, entre los que están Bolivia, Perú, Brasil, Colombia, Venezuela, Surinam, Guyana Francesa y Ecuador, en un espacio de debate sobre las amenazas que enfrenta la Amazonía y las alternativas construidas desde los propios territorios.
En este espacio internacional también participan los programas NINA y Defensa de Derechos de UNITAS, que forman parte de las delegaciones y procesos de articulación que buscan aportar a la defensa de los derechos y los territorios amazónicos.
Frente a este escenario, los participantes plantean reconocer jurídicamente territorios amazónicos como zonas de exclusión extractiva, revertir concesiones mineras y petroleras y eliminar el uso de mercurio. También proponen fortalecer la autonomía y libre determinación de los pueblos mediante el control territorial, las guardias cuidadoras, la justicia indígena y mecanismos de protección para defensores y defensoras de derechos.
Fotos: CENDA
La declaración también exige que los países del norte y las grandes empresas reconozcan y reparen su deuda histórica y ecológica. Los pueblos reunidos cuestionan además mecanismos como los mercados de carbono, los canjes de deuda por naturaleza y otros instrumentos que consideran “falsas soluciones” frente a la crisis climática.
Otro de los puntos señalados es el avance del crimen organizado en la región. El documento denuncia el crecimiento del narcotráfico, la minería ilícita, la tala, el tráfico de fauna, la trata de personas, el contrabando y el lavado de activos, actividades que, según los participantes, están vinculadas con los extractivismos y ejercen un control territorial creciente.
Los pueblos reunidos también demandaron fortalecer la participación de comunidades campesinas y pueblos afrodescendientes en la planificación, toma de decisiones y resultados del FOSPA, además de incorporar las voces de mujeres, niñez y juventudes en las agendas comunes para la defensa de la Amazonía.
Como parte de sus propuestas, plantearon impulsar economías comunitarias y alternativas al modelo extractivo, basadas en conocimientos ancestrales, soberanía alimentaria y respeto a los derechos de la naturaleza y los derechos humanos.
Al cierre de la declaración, los participantes respaldaron a las personas perseguidas y criminalizadas por defender la vida y los territorios, y plantearon que quienes sean amenazadas o forzadas a abandonar sus territorios cuenten con acompañamiento jurídico y casas de acogida. También convocaron al XIII Foro Social Panamazónico, que tendrá lugar en Colombia.
Aquí puede leer el documento:
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