La importancia crítica de la biodiversidad y la necesidad de que diversos sectores colaboren en su conservación fueron el eje del evento realizado el 9 de diciembre en la ciudad de La Paz, donde se presentó la Plataforma PPP Bolivia (Paisaje Productivo Protegido), un espacio que busca articular a actores públicos, privados, productivos y de la cooperación internacional para avanzar hacia el desarrollo sostenible del país.
En el encuentro destacó la presentación del documento “Análisis del Financiamiento de la Biodiversidad en Bolivia”, que plantea propuestas para facilitar el acceso a oportunidades de financiamiento para este sector a corto y mediano plazo. Entre los cuatro mecanismos expuestos, el que generó mayor interés fue el denominado “Bono Jaguar”.
El evento contó con la participación de ejecutivos de entidades financieras, autoridades políticas, productores agropecuarios, fundaciones y representantes de la cooperación internacional, como la Unión Europea y la Embajada de Suecia, financiadores del proyecto ejecutado por la Fundación para la Conservación del Bosque Chiquitano (FCBC) y PROMETA.

Mecanismos financieros para la conservación
El Bono Jaguar propone la creación de un bono sostenible que permita captar financiamiento a través del mercado de valores boliviano. La consultora en finanzas sostenibles de PROMETA, Carmen Lucía Velasco, explicó que el instrumento sería emitido por una entidad financiera, que luego canalizaría créditos verdes destinados a productores que demuestren prácticas sostenibles y acciones de conservación de bosques y biodiversidad.
Estos créditos verdes, detalló Velasco, buscan ofrecer mejores condiciones crediticias —como intereses más bajos o plazos más adecuados— gracias a una adecuada gestión de riesgos ambientales y sociales. Según su percepción, en la Chiquitanía y el Chaco muchos productores ya aplican prácticas sostenibles bajo el modelo PPP.
Otra propuesta expuesta por Carmen Crespo, coautora del documento, se centra en la Compensación de Biodiversidad, aplicable en actividades que generan daño ambiental. No obstante, su implementación requiere normativa específica que actualmente no existe en Bolivia.
De manera complementaria, se planteó la creación de un mercado de Créditos de Biodiversidad, en el que propietarios de tierras —privados, comunidades indígenas y campesinas— reciban fondos a cambio de compromisos de conservación o restauración.
Ambas medidas, señala el documento, permitirían que productores comprometidos con la sostenibilidad accedan a recursos destinados a mejorar la salud de los ecosistemas sin descuidar la productividad. En el caso del Bono Jaguar, Velasco destacó que es una propuesta viable a corto plazo debido a que ya existen bases legales para su implementación.

Desafíos y visión multisectorial
Para Guido Meruvia, oficial de programas de la Embajada de Suecia en Bolivia, el país ya está preparado para dar un salto hacia el financiamiento orientado a la conservación de la biodiversidad. Considera que ahora corresponde a los sectores privados, financieros, académicos y públicos definir conjuntamente las formas de hacerlo realidad.
El director de PROMETA, Rodrigo Ayala, señaló que la articulación intersectorial es uno de los principales objetivos de la Plataforma PPP. Subrayó la importancia de involucrar al sector privado, dada su condición de propietario y administrador de la tierra, sin lo cual no sería posible un sistema de desarrollo sostenible completo.
Por su parte, Roberto Vides, director ejecutivo de FCBC, afirmó que producir bajo una planificación que proteja fuentes de agua, bosques y hábitats críticos contribuye a la socioeconomía del país y ayuda a cumplir las metas asumidas por Bolivia en los convenios de biodiversidad y cambio climático.

El coordinador general del Programa PPP Bolivia, Julio César Salinas, explicó que la plataforma surge del programa y forma parte de la Red PPP Internacional, integrada por Argentina, Paraguay, Chile y Bolivia. Esta red impulsa prácticas sostenibles y está próxima a alcanzar tres millones de hectáreas con distintos niveles de producción y conservación. En Bolivia, la iniciativa comenzó en la Chiquitanía y el Chaco, donde ya se proyectan más de 180 mil hectáreas bajo el principio de “producir conservando y conservar produciendo”.
La presentación de la Plataforma PPP Bolivia y las propuestas de financiamiento revelan una apuesta por integrar sostenibilidad, producción y conservación, en un momento en que la biodiversidad del país enfrenta desafíos urgentes que requieren respuestas coordinadas.
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