La Embajada de España en Bolivia presentó un balance de cuatro décadas de trabajo conjunto, destacando una relación bilateral sólida que ha evolucionado desde 1986. Según la información compartida por la misión diplomática, España se ha consolidado como un socio estratégico y cercano, fundamentando su labor en el diálogo permanente y el fortalecimiento de los derechos humanos.
A lo largo de este periodo, ha destinado aproximadamente 1.500 millones de dólares en cooperación no reembolsable. Estos recursos han sido canalizados a través de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), la cooperación descentralizada de comunidades autónomas y gobiernos locales, ONG y programas de conversión de deuda.
«Este apoyo ha contribuido a ampliar la cobertura de infraestructuras, servicios públicos y capacidades institucionales en Bolivia», se lee en el comunicado.
Actualmente, el trabajo se rige bajo el Marco de Asociación País (MAP) 2022-2026, el cual alinea los esfuerzos españoles con la Agenda 2030 y el Plan de Desarrollo Económico y Social de Bolivia. Las acciones actuales se concentran en tres pilares fundamentales:
- Transición ecológica justa: Se prioriza el acceso al agua y saneamiento tanto en zonas rurales como urbanas, además de fortalecer la gestión hídrica y la adaptación al cambio climático. Asimismo, se impulsa la agroecología y la sostenibilidad para pequeños productores.
- Gobernanza e igualdad: La cooperación apoya activamente el Estado de Derecho mediante el fortalecimiento del sistema judicial y el impulso a la democracia paritaria. La lucha contra las violencias en razón de género y la participación ciudadana son ejes centrales de la agenda actual.
- Cohesión social: Se promueven políticas de salud y educación con enfoque de derechos, poniendo especial énfasis en pueblos indígenas, jóvenes y personas en situación de vulnerabilidad.
Motor cultural y formativo
La presencia española en Bolivia no se limita a la asistencia técnica, sino que se despliega a través de una red institucional que actúa como puente cultural y de conocimiento. En este ámbito, destacan unidades clave como el Centro Cultural de España en La Paz y el Centro de Formación de la Cooperación Española en Santa Cruz de la Sierra.
Estas instituciones, junto a la Oficina de la Cooperación Española en La Paz, trabajan con la sociedad civil y el sector privado para fortalecer el desarrollo humano sostenible. La labor de la Embajada ha sido fundamental para promover iniciativas culturales y valores democráticos, consolidando una relación basada en la confianza mutua.
«La Embajada de España en Bolivia ha sido fundamental en la consolidación de estas cuatro décadas de relación bilateral, actuando como un puente político e institucional entre ambos países. A través de su labor diplomática y consular, impulsa el diálogo permanente con las autoridades bolivianas, es un motor que impulsa las relaciones de cooperación y promueve iniciativas en ámbitos clave como la cultura, la economía y la promoción de valores democráticos, contribuyendo a fortalecer una relación basada en la confianza mutua y los intereses compartidos», apunta.
Hacia adelante, la Cooperación Española ya proyecta la negociación del MAP 2027-2030, reafirmando su compromiso de seguir construyendo una sociedad más justa e inclusiva en territorio boliviano.





