César Apaza denuncia que funcionarios del Ministerio de Gobierno le presionan para inculparse a cambio de libertad y salud

Derechos Humanos

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Jhanisse Vaca habla en la puerta de San Pedro, donde visitó a Apaza.

El dirigente de los cocaleros de Los Yungas, César Apaza, denunció a través de la activista Jhanisse Vaca Daza, que funcionarios del Ministerio de Gobierno lo visitan semanalmente para presionarlo para que se inculpe, de tal manera que pueda ser liberado y recibir atención médica, puesto que su salud se encuentra deteriorada y su vida corre riesgo.

“Me pidió que transmita que está siendo visitado semanalmente por funcionarios del Ministerio de Gobierno, que lo están presionando para que acepte su culpabilidad y vaya a un proceso abreviado, con el chantaje de que, de esta forma, va a poder salir del penal y va a tener atención de salud”, expresó Vaca Daza este jueves, luego de visitar a Apaza en la cárcel de San Pedro.

Apaza se encuentra preso desde septiembre del año pasado acusado de haber participado en la destrucción del mercado ilegal de coca de Villa El Carmen de La Paz, en su calidad de dirigente del comité de autodefensa de la Asociación de Productores de Coca de Los Yungas (Adepcoca). Sin embargo, este año el Gobierno admitió que ese mercado era ilegal y pese a eso Apaza se mantiene en prisión.

En cambio, el máximo dirigente de Adepcoca, Freddy Machicado, aceptó su culpabilidad, fue sometido a un proceso abreviado y ahora está libre.

Vaca Daza, que es una activista boliviana por el medio ambiente y los derechos humanos radicada en EEUU, hizo un video de denuncia luego de visitar a Apaza en la cárcel, en el que hace conocer el grave riesgo en el que se encuentra la salud del dirigente y transmite el mensaje que él envió para la sociedad boliviana: “salven mi vida”

“Acabo de visitar a Cesar Apaza, un preso político del gobierno de Luis Arce. Tuve la oportunidad de ver en persona el estado en que se encuentra. Su estado de salud está profundamente deteriorado, él se encuentra paralizado toda la mitad del cuerpo, no puede sentarse, no puede caminar, no puede ir al baño por su cuenta, depende de otros presos para que lo atiendan en todas sus necesidades”, relató.

“En la conversación que tuvimos, el mensaje que me pidió que transmita a toda la sociedad boliviana, a organizaciones de DDHH y a la comunidad internacional, fue: salven mi vida (…) porque en Bolivia no hay justicia”, indicó Vaca Daza.

Agregó que aparte de la parálisis, Apaza tiene un nivel de glicemia muy alto, puede entrar en un coma diabético “y puede tener un paro cardíaco y perder la vida en el penal”.

Según Vaca Daza, Apaza no tiene atención médica porque no se permite el ingreso de equipos médicos independientes.

“Como activista de Derechos Humanos voy a denunciar frente a distintas entidades nacionales y también internacionales respecto a que no hay estado de derecho en Bolivia, no se está haciendo el debido proceso en el caso de Cesar Apaza, y su salud está en un terrible riesgo”, dijo.

Vaca Daza considera que la visita de funcionarios del Ministerio de Gobierno constituye una tortura, que se suma a la tortura física de la que fue víctima cuando fue detenido, hecho que deterioró su salud.

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