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Bolivia descendió dos posiciones en el Índice de Paz Global (IPG) 2026 y se ubicó en el puesto 92 entre 163 países y territorios evaluados.
En Sudamérica, el país ocupa el quinto lugar regional, por detrás de Uruguay, Chile, Paraguay y Argentina. También se encuentra por encima de Perú, Brasil, Venezuela, Ecuador y Colombia, según el informe.
El estudio no incorpora los conflictos registrados desde mayo de este año, que son impulsados por sectores que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
“Si bien algunos indicadores, como las relaciones entre países vecinos, fueron actualizados hasta finales de marzo de 2026, la fecha de corte para la mayoría de los indicadores es diciembre de 2025”, se lee en el documento.
El Índice de Paz Global clasifica a 163 estados y territorios independientes de acuerdo con sus niveles de paz y seguridad. El informe es elaborado por el Instituto para la Economía y la Paz.
Análisis
El economista Fernando Romero calificó la posición de Bolivia como “moderada, pero con señales de deterioro”.
“Para los organismos internacionales e inversionistas, el país sigue siendo relativamente estable en comparación con economías afectadas por conflictos armados o altos niveles de violencia criminal, aunque el aumento de la conflictividad social y política genera preocupación”, aseguró.
Según Romero, el deterioro en la clasificación puede traducirse en menores niveles de inversión extranjera, mayores costos financieros, retrasos en proyectos y pérdida de competitividad.
El analista estimó que el impacto económico asociado a estos factores podría situarse entre 150 y 400 millones de dólares anuales, equivalente a entre el 0,3% y el 0,7% del Producto Interno Bruto (PIB).
Factores
Aunque el informe no desarrolla un análisis específico sobre Bolivia, Romero consideró que la ubicación del país refleja un retroceso en estabilidad política, paz social y seguridad interna.
Añadió que el estudio identifica un aumento de las manifestaciones violentas y de los conflictos internos en economías de ingresos medios, factores que, a su juicio, pueden relacionarse con la situación nacional.
“El país aún conserva una posición intermedia favorable dentro de la región, pero los recientes conflictos sociales, la incertidumbre política y las tensiones económicas representan riesgos que pueden afectar tanto su clasificación internacional como su desempeño económico” concluyó el analista.





