“Ahí están, ellos son, los que queman la nación”: La marcha por los bosques deja un contundente mensaje en La Paz

Desarrollo

|

|

Yenny Escalante

Marcha en contra de los incendios y en defensa de los bosques y la vida. Foto: Sumando Voces

La tarde cayó húmeda sobre la sede de Gobierno. A las 4:30 de ayer, 29 de septiembre, cuando la llovizna aún persistía, comenzaron a llegar distintos grupos de personas hasta la plaza San Francisco. Eran representantes indígenas de tierras altas y tierras bajas, lideresas de la Chiquitanía, colectivos ciudadanos, activistas, jóvenes y ancianos que, sin importar el frío, desplegaron carteles y lienzos bordados con mensajes urgentes: “Ni fuego ni soya, el bosque no se toca”.

A las cinco en punto, la columna se puso en movimiento. Bajaron por el Prado paceño con cánticos que se alzaban contra el ruido de la ciudad: “Pueblo, escucha, únete a la lucha”; «Que ardan los políticos, no los bosques», coreaban. “Ahí están, ellos son, los que queman la nación”, gritaban, señalando a las instalaciones de los mineros y más adelante a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), a quienes los señalaban como responsables de la explotación minera e hidrocarburífera.

El desfile era un cruce de generaciones. Los más jóvenes agitaban banderas y repartían volantes; los mayores, con el rostro curtido, se sumaban con pasos firmes, repitiendo las consignas aunque la voz ya no alcanzara. Entre todos emergía un mismo reclamo: detener los incendios, derogar las leyes que los permiten y frenar un modelo de desarrollo que —denuncian— condena al bosque a las cenizas.

«Yo vengo desde la Chiquitanía para hacer escuchar nuestras voces. Otra vez los incendios están quemando nuestros territorios indígenas, nuestra Casa Grande, por eso es que estamos en esta marcha pacífica», sostuvo Rosa Pachuri, una lideresa indígena. La marcha pedía la aprobación de la Ley 118 de Bosques y otros Sistemas de Vida, el cual también abrogará el «paquete de leyes incendiarias».

El recorrido culminó en el atrio de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA). Allí, un escenario aguardaba con música de fondo. La banda interrumpió sus acordes para dar paso a un mitin que comenzó con la lectura de una carta de demandas. Siguieron intervenciones de dirigentes indígenas y activistas que coincidieron en un mismo mensaje: “Defender los bosques es defender la vida”.

«Estamos cansados de este modelo extractivista que nos tiene presos, están incendiando nuestros territorios y matando nuestra gente y nuestra biodiversidad. Se siguen quemando los bosques, son 500 mil hectáreas, solo este año, y estamos pidiendo que el Gobierno tome medidas inmediatas para detener las quemas que hay, por ejemplo, en el Parque Noel Kempff Mercado en Santa Cruz», sostuvo Juan Orgaz, del Colectivo Graha.

Carteles en alto, voces roncas y cuerpos cansados permanecieron de pie frente al escenario. La música regresó, acompañando el cierre de la jornada, mientras la convicción de quienes marcharon seguía vibrando en el atrio de la UMSA. Era la certeza de que había hablado el bosque a través de su gente.

Aquí puede ver la transmisión de la marcha:

También le puede interesar:

Comparte:

Noticias

más leídas

Indígenas, mujeres y jóvenes plantean una agenda para superar la crisis en 9 ejes

Diputados de Beni y Cochabamba irrumpen en conferencia de prensa del TIPNIS para justificar un proyecto de carretera

La Bolivia que está por tumbar la puerta

Defensores ambientales exigen pena máxima para tres imputados por el biocidio de un jucumari en El Palmar

45 policías y bomberos voluntarios se capacitarán en respuesta ante estructuras colapsadas y sismos

Tipnis se declara en emergencia y llega a La Paz para evitar que la carretera Cochabamba–Beni atraviese su territorio

Según diputados, ya «hay una carretera de tierra por el TIPNIS» y el proyecto de ley «busca proteger la Madre Tierra»

Ante el silencio judicial, pueblos indígenas de Pando dan un ultimátum a la minería y crean comités de defensa

Indígenas del TIPNIS alertan de un proyecto de ley para construir el llamado Corredor Vial del Norte, que atraviesa el núcleo del parque