Foto captura de pantalla, Unitel.
En medio de la tensión política y los conflictos sociales que persisten en Bolivia y particularmente en La Paz, la Cámara de Diputados aprobó este martes la abrogación de la Ley de Estados de Excepción, una norma que fijaba límites y procedimientos para la aplicación de medidas extraordinarias por parte del Gobierno. La sesión se desarrolló de manera virtual y el proyecto fue enviado al Órgano Ejecutivo para su promulgación, según informó Unitel.
El debate parlamentario estuvo marcado por posiciones enfrentadas. Algunos legisladores consideraron que la eliminación de la ley evitará restricciones contra la protesta social, mientras que otros alertaron que la decisión podría dejar vacíos legales en momentos de crisis.
Durante la sesión, el diputado del Partido Demócrata Cristiano (PDC), Manolo Rojas, sostuvo que el país atraviesa un escenario de violencia que no puede ser tolerado y remarcó que las movilizaciones no deben derivar en agresiones contra efectivos policiales o militares ni en la muerte de personas.
En contraste, la diputada Milka Rojas (PDC) planteó que la norma debía ser modificada parcialmente en lugar de ser anulada por completo, debido a las posibles implicaciones jurídicas que podría generar su abrogación.
Otra de las voces críticas fue la de la legisladora Sonia Siñani, quien consideró que la abrogación puede profundizar el conflicto social y tensionar aún más el escenario político.
La Ley de Estados de Excepción establecía el marco legal para que el presidente declare medidas extraordinarias en casos de conmoción interna, desastres naturales o amenazas a la seguridad del Estado. De acuerdo con la Constitución Política del Estado, estas disposiciones permiten suspender temporalmente ciertos derechos y disponer la intervención de las Fuerzas Armadas cuando la situación supera la capacidad de control ordinario.





