Rodrigo Paz, presidente de Bolivia, en conferencia de prensa. Foto captura de pantalla
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, anunció este martes la reestructuración de su gabinete y la creación de un Consejo Económico y Social para enfrentar la crisis económica y los conflictos sociales que afectan al país, especialmente a La Paz y El Alto, donde persisten los bloqueos y problemas de abastecimiento.
“Mediante la Constitución, el artículo 312, estamos conformando el Consejo Económico y Social donde vamos a convocar a todos aquellos que quieran participar para construir un gobierno conjunto”, afirmó el mandatario durante una extensa declaración en la que también convocó a sectores sociales, iglesias y organismos de derechos humanos para impulsar corredores humanitarios.
Paz sostuvo que Bolivia enfrenta problemas acumulados desde hace más de una década y cuestionó el modelo económico heredado. “Nos dijeron que nos iban a dejar un mejor país (…) y lo que tenemos en Bolivia es todo lo contrario”, señaló, al referirse a la situación económica y energética del país.
El mandatario aseguró que el Gobierno no impulsará privatizaciones ni nuevos impuestos al agro y afirmó que existe desinformación sobre supuestas medidas económicas que, según dijo, no forman parte de la gestión estatal.
Asimismo, anunció un “reordenamiento” ministerial para contar con autoridades “más ágiles, cercanas y con capacidad de escucha”, además de reforzar la coordinación con entidades ejecutoras y sectores sociales. Anunció que estos ajustes se conocerán en las próximas horas.
En su intervención, Paz advirtió sobre las consecuencias de los bloqueos en la población, principalmente en La Paz y El Alto, donde se registran dificultades para acceder a alimentos, combustible y atención médica. “El bloqueo es sinónimo de muerte”, afirmó, al recordar el caso de tres mujeres que fallecieron al no ser atendidas en centros de salud debido a los bloqueos.
El Presidente también pidió evitar la confrontación y apostar por el diálogo para resolver el conflicto. “No se requiere una ley antibloqueos; lo que se requiere es dialogar, reencontrarse y reconciliarse”, manifestó.
Finalmente, destacó el respaldo de la Organización de los Estados Americanos a la democracia boliviana y aseguró que el Gobierno actuará dentro del marco constitucional para enfrentar la crisis.





