Mujeres y el poder oculto de sostener un hogar

Opinión

|

|

Rubén Ticona Quisbert

Hace unas semanas, por curiosidad, salí a un restaurante temático de comida rápida de la zona de Calacoto, en la ciudad de La Paz. En esa ocasión decidí estar acompañado de una amiga y su hijo de 2 años. Como siempre, antes de terminar nuestras salidas, nos quedamos en el automóvil teniendo una charla larga. Había notado unas lágrimas en el restaurante al hablar de un asunto personal y no podía dejar ese tema pendiente.

Hablando de su vida como madre y como única fuente de ingresos familiar, me hizo conocer lo frustrada que se sentía por no pasar más tiempo con su hijo y, sobre todo, el temor constante de que, por su trabajo independiente, algún día no cuente con los recursos suficientes para darle lo necesario. Encontré las palabras necesarias para que pueda sobrellevar ese bajón emocional, lejos de los discursos de superación vacíos que abundan en libros e influencers de internet.

Algo que observé en el trayecto de mi vida es que, a pesar de todo el avance emocional que una madre independiente puede conseguir luego de una separación, existe una espina que lleva consigo y es difícil de sacar: la llegada de su bebé y el «cambio de 180 grados» que representa en su vida tras la ruptura con la persona que debía acompañarla el resto de su vida.

Ese cambio implica ingeniárselas para «sacar tiempo al tiempo», educar y evitar la ausencia emocional hacia sus hijos. La presión de estar todo el día en actividades laborales y solo disponer de algunas horas por la noche, en ocasiones, la frustra profundamente.

Del grupo de amistades que frecuento, la gran mayoría son madres que crían a sus hijos sin ayuda paternal. En  ellas noté características similares, relacionadas a la complejidad que representa su diario vivir. En Bolivia, 19 de cada 100 mujeres son jefas de hogar y aproximadamente el 82 % de los hogares monoparentales están encabezados por la madre (Coordinadora de la Mujer/INE, 2025).

En el tema laboral, el peso es aún mayor. En el mejor de los casos enfrentan exceso de trabajo; en el peor, acoso o jornadas sin horario, con salarios menores al mínimo nacional y sin beneficios sociales. Con la economía boliviana mayormente informal, muchas madres trabajan bajo el frío o la lluvia. Según datos del Censo INE 2024, más del 70 % de las mujeres trabajadoras en Bolivia están en la informalidad.

En contraste, la participación de la mujer en el mercado laboral alcanzó el 64 % en 2024, frente al 44 % en 2001. En el caso específico de las madres, 58 de cada 100 tienen una actividad económica activa (INE, 2024). Hay avance en números, pero no siempre en condiciones de igualdad salarial en comparación con los hombres.

En el plano emocional, pocas separaciones matrimoniales o de pareja con hijos se resuelven en buenos términos. En algunos casos, la expareja opta por el desgaste psicológico para que la madre desista de exigir asistencia familiar. Con el tiempo, muchas prefieren paz mental antes que años de pleitos. En 2024, de las 84 víctimas de feminicidio registradas, el 24,5 % correspondió a exesposos o exconvivientes (Fiscalía General del Estado, 2025).

La vida de las madres independientes es compleja. No se trata de idealizarlas, sino de comprender el sacrificio físico y psicológico que realizan diariamente para que sus hijos no tengan carencias. Es comprender su realidad y ser empáticos como hermanos, docentes universitarios, compañeros de trabajo, jefes y amigos.

Existen normativas que las protegen, pero con un sistema judicial débil y permeado por corrupción, la justicia muchas veces no llega.

Como sociedad olvidamos lo que ocurre detrás de las cortinas empolvadas por la política y los escándalos de corrupción. Están esas mujeres, y también hombres, que luchan solos en el mundo con una sola meta: la felicidad de sus hijos.

Rubén Ticona Quisbert es economista y activista del Colectivo Lucha por la Amazonia.

Las opiniones de nuestros columnistas son exclusiva responsabilidad de los firmantes y no representan la línea editorial del medio ni de la red.

Comparte:

Noticias

más leídas

Mapa interactivo: así se ve la devastación que causa la minería aluvial en el río Madre de Dios

La Paz: Identifican 13 puntos de minería ilegal en cuencas del Choqueyapu, Irpavi, Orkojahuira, Karpani, Kallapa y el embalse de Hampaturi

Ingenieros Ambientales de La Paz: hay que desmantelar campamentos, incautar maquinaria y modernizar la vigilancia contra la minería ilegal

Operativo estatal desmantela campamento de minería ilegal que devastó un área del cerro San Simón, en Beni

El «test de proporcionalidad», un factor clave para el debate de una eventual ley contra los bloqueos

Los primeros cien días de Rodrigo Paz

Degradación moral y ética

Las autonómicas de marzo