Diversos actores reafirman su compromiso con la democracia, destacan el rol de Carvajal y reconocen a la Vigilia ciudadana

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Diversos actores de la sociedad civil reafirmaron su compromiso con la democracia en un acto celebrado este martes por la noche en el paraninfo universitario de la UMSA, donde además destacaron el rol de Amparo Carvajal en la defensa de los derechos humanos y reconocieron el valor de los integrantes de la vigilia ciudadana que la acompañó durante la toma de la sede de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia (APDHB).

Fue una noche de reencuentros, de música, de reconocimientos y de discursos, que pusieron de manifiesto el efecto nocivo del autoritarismo sobre la democracia boliviana.

El acto fue convocado por la Asamblea de Derechos Humanos con la finalidad de conmemorar los 41 años de recuperación de la democracia y de reconocer a los integrantes de la Vigilia.

Amparo Carvajal estuvo a cargo de abrir el evento con un discurso en el que rememoró su papel en la defensa de los perseguidos durante las dictaduras, la recuperación democrática y la situación actual. Al respecto, hizo una “pregunta fundamental”: ¿Tenemos más democracia que hace 41 años? ¿Tenemos más libertad? ¿Nos respetamos mejor? La sala respondió que “no”, a coro. “Qué pena, yo quisiera oír que sí”, dijo Carvajal. Por eso, hizo un llamado al pueblo boliviano para trabajar por la libertad y la democracia.

Luego, la directora ejecutiva de UNITAS, Susana Eróstegui, intervino para hacer una reflexión sobre la situación de deterioro de la democracia y los desafíos que le tocan a la sociedad civil.

Rememoró aquel 1982, cuando una multitud se concentró en la Plaza San Francisco, “con tanta esperanza e ilusión” porque empezaba la era democrática. Sin embargo, Eróstegui señaló que la igualdad, la justicia y otros valores no han logrado concretarse pese a que ya transcurrieron 10 gobiernos constitucionales.

Y, puso el ejemplo del MAS, que llegó al poder con la idea de un cambio de la cultura política, pero que “más adelante vuelve a cometer los mismos errores y vuelve a generar ese tipo de tendencias, con mayor autoritarismo, mayor control de la libertad de expresión, mayor control para que nos organicemos, basado en la manipulación de los sectores populares”. Y, al igual que Carvajal, planteó la duda de si “estamos peor que antes”.

Eróstegui comentó los resultados de la encuesta 2023 de UNITAS, en la que el 77% de la población se declara insatisfecha con la democracia actual y revela su escasa participación en actividades políticas. Esto puede deberse, dijo ella, a que las causas comunes están aplacadas, las personas se sienten restringidas, se viola su derecho a la asociación, los periodistas se enfrentan a la censura, la criminalización; lo que “seguramente ha generado este temor, este adormecimiento de la sociedad, esta autocensura para no decir nada, no hacer nada, no exigir, no proponer”. Frente a eso, invitó a pensar una ruta crítica “para organizarnos venciendo mezquindades y egoísmos”.

El discurso de Eróstegui dio paso a un video que resume la vida de Amparo Carvajal desde sus inicios en Bolivia, su lucha por la democracia, su defensa de los perseguidos de regímenes de distinto signo, hasta nuestros días, cuando busca la recuperación de la sede de la Asamblea de Derechos Humanos, que permanece cerrada tras la toma de sus instalaciones por un grupo afín al Gobierno.

Durante esa toma, que duró 51 días, Amparo Carvajal permaneció en la calle para exigir la devolución del inmueble. En ese tiempo fue acompañada por un grupo de ciudadanos y ciudadanas que, muchos sin conocerla personalmente, se unieron a su lucha y la acompañaron noche tras noche, día tras día.

Ese colectivo, que ahora se denomina La vigilia, recibió un reconocimiento y el agradecimiento de manos de Carvajal y del presidente de la Asamblea de Derechos Humanos de La Paz, Javier Quisbert, durante el acto realizado en el Paraninfo.

Quisbert destacó que la vigilia fue sostenida por mujeres con el apoyo de los hombres, lo que mereció un aplauso del público, mientras este colectivo, mayoritariamente femenino, permanecía en la testera.

Quisbert, además, reparó en la funcionalización e instrumentalización de la democracia a través del copamiento del poder y la instauración de gobiernos autoritarios.

La velada se cerró con la participación de músicos locales, que presentaron canciones de hip hop y rap en las que destacaron el valor de la democracia y exhibieron las incoherencias del poder frente a la realidad. Participaron con sus canciones Halley y Vicky MC, Alma Guerrera, Profecía Explícita y el aplaudido Marraqueta Blindada.

Puedes ver la transmisión aquí:

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