Mediante un pronunciamiento público en apoyo al líder indígena Javier Fernández Tuno, presidente de la Central Indígena de los Pueblos Originarios de la Amazonía de Pando (CIPOAP), el Bloque de Organizaciones Campesinas e Indígenas del Norte Amazónico de Bolivia (BOCINAB) se declaró en estado de emergencia y manifestó su firme rechazo a toda amenaza, persecución e intimidación dirigida contra los dirigentes y defensores territoriales de la Amazonía
En los últimos días, Fernández Tuno recibió llamadas telefónicas intimidatorias y amenazas de muerte que ponen en riesgo su vida y la de su familia, según una denuncia penal que el propio líder indígena tuvo que presentar ante la Fiscalía Departamental de Pando en días pasados para exigir que se investigue el caso, se dé con los autores materiales e intelectuales de este delito y se le brinde garantías y protección.
«Este hecho es inaceptable y como dirigencias indígenas y campesinas ponemos todas las alertas para frenar estas dinámicas de agresión hacia nuestros pueblos y comunidades nos declaramos en estado de emergencia y exigimos al Ministerio Público y a la Policía Nacional otorgar las garantías necesarias para la seguridad de nuestro hermano, la dirigencia amazónica y sus familias», se lee en el pronunciamiento emitido en fin de semana.
El conflicto se originó luego de que las comunidades indígenas y campesinas de la región exigieron una Acción Preventiva Ambiental y demandaron de manera firme el cese de operaciones y el abandono inmediato de los actores mineros ilegales que operan en el río Madre de Dios. Esta labor de fiscalización local busca frenar la devastación territorial, la contaminación de aguas y suelos con mercurio y el impacto directo sobre la salud humana de los pueblos originarios que habitan la cuenca.
Cuestionan la omisión estatal
En su pronunciamiento, el BOCINAB —organización que agrupa a sectores de Pando, las provincias Vaca Diez y Ballivián de Beni, y la provincia Iturralde de La Paz— advirtió que la omisión estatal ante el extractivismo refleja un trato discriminatorio con las naciones que habitan estos territorios milenariamente.
«En el Norte Amazónico somos al menos al menos cinco pueblos indígenas: Kavineño, Esse Ejja, Machineri, Tacana y Yaminawa, además de miles de comunidades campesinas tradicionales que nos dedicamos a la recolección de frutos y basamos nuestro modo de vida en la economía del bosque. Si hoy existe la Amazonía es gracias a nuestro trabajo y esfuerzo por defender nuestro territorio y la vida», añaden en el comunicado.
La Defensoría del Pueblo también activó requerimientos formales ante el Comando Departamental de la Policía y el Ministerio Público en Pando, exigiendo la aplicación del Acuerdo de Escazú para resguardar la integridad física de Fernández y su familia ante el inminente riesgo por la defensa del río Madre de Dios.
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