Los efectos del Fenómeno de El Niño han provocado daños en la producción agropecuaria, los medios de subsistencia y las condiciones de vida de más de 114 mil familias en todo el territorio nacional, es decir que más de medio millón de personas ya sufren las consecuencias de la intensa sequía. Según datos del Gobierno, los perjuicios llegan a 63 municipios, es decir a cerca del 20% del total (443).
Pero las consecuencias del fenómeno climático previsto para el periodo 2026-2027 pueden ser aún mayores porque se estima que en los próximos meses también se sentirán los efectos de granizadas, heladas, inundaciones e incendios en diversas regiones, razón por la que el Ejecutivo declaró la Emergencia Nacional mediante el Decreto Supremo 5759, firmado por el presidente Rodrigo Paz.
Por ahora, efectos de la sequía
Según información proporcionada por el Ministerio de Defesa, entre el 1 de junio y el 29 de octubre de 2026 se reportó un total de 114.048 familias que han reportado pérdidas: 78.217 están afectadas y 35.831 damnificadas, es decir lo han perdido todo.
Los departamentos más afectados son, en este orden: Oruro, La Paz, Chuquisaca y Cochabamba. La emergencia comprende también 1.486 comunidades con daños de diversa magnitud, 167.511 hectáreas afectadas, de las cuales 60.106 se reportan como perdidas, y 75.013 cabezas de ganado muertas.
El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, explicó que la decisión responde a una situación que ya tiene consecuencias concretas y a la necesidad de preparar al país para enfrentar posibles eventos climáticos adversos durante los próximos meses.
“En varias regiones de Bolivia está lloviendo menos de lo necesario. Cuando falta agua, no solamente sufren las personas que necesitan beberla. También sufren los cultivos, los animales y las familias que viven de la agricultura y la ganadería. 78.217 familias están afectadas, porque la falta de agua perjudica sus actividades y condiciones de vida. Otras 35.831 están damnificadas, lo que significa que ya sufrieron pérdidas directas, por ejemplo, en sus cultivos, animales o medios de subsistencia”, apuntó la autoridad gubernamental, según un reporte de la agencia ABI.
Justiniano advirtió que el escenario climático podría agravarse. Mientras regiones del occidente, los Valles y el Chaco enfrentan condiciones de sequía, los pronósticos identifican riesgos de heladas, granizadas, incendios forestales, inundaciones, riadas y desbordes asociados a El Niño para otros puntos del país.
“Mientras algunas regiones del Altiplano y los Valles podrían continuar sufriendo por la falta de lluvias, otras zonas del país podrían enfrentar lluvias intensas, inundaciones y desbordes de ríos. También existe riesgo de heladas, granizadas e incendios forestales. Es decir, en una parte del país puede faltar agua mientras en otra puede llegar demasiada. Los pronósticos no significan que todos estos desastres necesariamente ocurrirán. Son advertencias que nos permiten prepararnos”, puntualizó.
El ministro aclaró que estos escenarios constituyen advertencias que permiten organizar acciones preventivas y no significan que todos esos fenómenos necesariamente vayan a ocurrir.
Las tareas urgentes y el financiamiento
Justiniano detalló cuáles son las tareas que deben desarrollarse de manera más urgente. Agregó que se trabaja en los mecanismos de financiamiento que permitan disponer de mayores recursos para enfrentar la situación, un proceso que todavía debe completar los procedimientos necesarios.
Entre las tareas inmediatas están:
- identificación de comunidades de mayor riesgo
- la actualización de planes de contingencia
- la organización de las capacidades disponibles
- la preparación de la ayuda que pueda requerir la población.
«La emergencia nacional no debe quedarse en un decreto firmado. Tiene que convertirse en prevención, coordinación, recursos y ayuda efectiva», sostuvo Justiniano.
El DS ordena a todos los niveles tomar acción preventiva
El titular de Defensa señaló que la atención no será responsabilidad exclusiva de su cartera, sino una tarea conjunta del Gobierno nacional, las gobernaciones y los municipios. Cada ministerio deberá contribuir desde sus competencias, mientras Defensa Civil coordinará la gestión de riesgos y las acciones de respuesta, con el apoyo de las Fuerzas Armadas cuando corresponda.
La autoridad remarcó que el propósito de la decisión es anticiparse a los efectos de los eventos climáticos y garantizar una respuesta más rápida y coordinada para proteger a las familias bolivianas.
Declaratoria de emergencia
La declaratoria fue recomendada por el Consejo Nacional para la Reducción de Riesgos y Atención de Desastres y/o Emergencias (Conarade), mediante la Resolución 014/2026, del 30 de octubre. El Decreto Supremo 5759 establece como finalidad proteger la vida, la salud y los medios de vida de la población boliviana, además de fortalecer la preparación, respuesta y recuperación frente a la emergencia.
El presidente del Estado, Rodrigo Paz, anunció este sábado la firma de un decreto de emergencia nacional para poder enfrentar, de manera anticipada y preventiva, el fenómeno de El Niño con el uso de recursos económicos y humanos.
“Hoy he firmado un decreto de emergencia nacional por el fenómeno de El Niño, a diferencia de otros años que esperábamos que llegara este golpe del medio ambiente, nosotros hemos asumido una decisión con la cooperación internacional”, afirmó el jefe de Estado.





