Sumaya Prado, viceministra de Turismo. Foto: Sumando Voces
Por primera vez en Bolivia, la gastronomía es reconocida como un sector económico con identidad propia y ya cuenta con información estadística específica sobre su dimensión, impacto y necesidades. La viceministra de Gastronomía, Sumaya Prado, informó que el reciente Registro Nacional de Emprendimientos Afectados permitió generar la primera radiografía oficial del sector gastronómico del país.
Hasta ahora, la gastronomía era considerada únicamente como parte de los servicios turísticos, por lo que no existían datos oficiales específicos ni siquiera en las estadísticas nacionales. La crisis provocada por los bloqueos y la escasez de combustibles impulsó la creación de un registro nacional para medir los daños sufridos por restaurantes, cafeterías, pensiones, pastelerías, comida callejera y otros emprendimientos vinculados a la producción y comercialización de alimentos.
“Por primera vez, hay una información oficial del sector gastronómico porque hasta la fecha éramos solamente considerados un servicio turístico”, destacó Prado en entrevista con Sumando Voces.
La encuesta, que alcanzó un nivel de confianza del 99% y un margen de error del 4%, fue elaborada con apoyo de gobiernos municipales, información tributaria y registros de los propios emprendimientos. Los resultados revelan que en Bolivia existen 12.409 negocios gastronómicos formales con NIT, aunque la informalidad alcanza el 87,28%, lo que eleva el universo a cerca de 98.000 emprendimientos en todo el país.
Los datos también permitieron dimensionar el peso económico de la gastronomía. El sector genera aproximadamente 500.000 empleos directos y tiene un impacto indirecto sobre cerca de dos millones de personas debido a la extensa cadena de valor que involucra a productores agropecuarios, transportistas, comerciantes y proveedores.
La información recopilada durante el registro mostró además el fuerte impacto que tuvieron los conflictos sociales en la actividad. El 87% de los emprendimientos reportó escasez de insumos, el 84% registró incremento de costos y el 68% sufrió una reducción de clientes. Como consecuencia, más de 16.000 negocios cerraron temporalmente y más de 1.100 cerraron de forma definitiva.
Para la Viceministra, contar con estadísticas propias representa un punto de inflexión para el sector. Señaló que la información permitirá diseñar políticas públicas más precisas, acceder a programas de apoyo y visibilizar el aporte económico y social de una actividad que conecta directamente al campo con las ciudades. “Estamos hablando de uno de los principales sectores que acorta la brecha campo-ciudad porque vincula al productor con el mercado. La gastronomía es una cadena de valor que beneficia a miles de familias bolivianas”, afirmó.
Actualmente, el Gobierno mantiene reuniones semanales con representantes gastronómicos de todo el país a través del denominado Gabinete Gastronómico, una instancia creada para evaluar la situación del sector y coordinar medidas de reactivación.
La autoridad destacó que el reconocimiento de la gastronomía como sector propio no solo permitirá atender la emergencia actual, sino también construir una base de información permanente para fortalecer una actividad que, pese a su importancia económica y cultural, permaneció durante muchos años sin estadísticas oficiales ni políticas específicas.





