Foto referencial sobre feminicidios e infanticidios. Composición: Sumando Voces
Los números no alcanzan para dimensionar la magnitud de la violencia, pero permiten observar sus patrones. Durante el año 2025, de acuerdo con datos oficiales de la Fiscalía General del Estado, Bolivia registró 81 feminicidios y 29 infanticidios, dos de los delitos más graves que, aunque muestran una reducción frente al año anterior, siguen revelando una realidad persistente: la violencia letal continúa instalada en el entorno familiar y afectivo.
Las estadísticas muestran que cada cuatro días una mujer fue asesinada por razones de género en el país, mientras que más de dos niños al mes perdieron la vida a manos de quienes debían protegerlos. En ambos delitos, la tendencia se repite: los agresores no son extraños, sino parejas, exparejas o familiares directos.
En los feminicidios, La Paz concentra 31 casos, seguida por Santa Cruz con 17 y Cochabamba con 13. El grupo etario más afectado se ubica entre los 31 y 40 años, seguido por mujeres de entre 21 y 30, lo que evidencia que la violencia golpea con mayor fuerza a mujeres jóvenes y adultas.
«En cuanto a la edad de las víctimas entre 31 y 40 años representan el 33,33% de los casos, seguido por el grupo de 21 a 30 años con un 28,39%, de 13 a 20 años representa el 17,28%, entre otros que van desde los 41 a los 61 años y más», señala una nota de la Fiscalía.
La forma en que fueron asesinadas refuerza la gravedad del fenómeno: más de la mitad murió por asfixia y casi una cuarta parte por golpes, métodos que sugieren agresiones prolongadas y extrema violencia física.
«Las causas de muerte de la mayoría de las víctimas fueron por asfixia con el 51,85%, golpes o traumas 23,45%, arma blanca 11,11%, arma de fuego 4,93%, quemaduras 3,70%, intoxicación por sustancia 2,46% y otros 2,46%», detalla un reporte del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF).
Respecto a la relación con el autor del hecho en el 64,18% de los casos es el conviviente, enamorado o esposo de la víctima, lo que evidencia un mayor riesgo.

En cuanto a los autores de los feminicidios, se tiene identificado al 98,76%, los cuales están con detención preventiva, o sus casos están en etapa de investigación o ya cumplen una condena.
El comportamiento mensual también expone momentos críticos. Junio fue el mes más violento para las mujeres, con 11 feminicidios, un pico que contrasta con otros periodos del año y plantea preguntas sobre factores sociales y económicos que inciden en el incremento de la violencia.
*
En el caso de los infanticidios, Cochabamba encabeza la lista con nueve víctimas, seguida por La Paz y Santa Cruz, con siete casos cada uno. El dato más alarmante es la edad: casi el 45% de los niños asesinados tenía entre cero y dos años. «El perfil de las víctimas revela que el 44,82% de los menores de edad, tenían entre 0 y 2 años, el 24,13% de 9 a 12 años, el 17,24% de 6 a 8 años y el 13,79% de 3 a 5 años de edad. Las causas de muerte de las víctimas señalan que el 44,82% fue por golpes o traumas, asfixia 27,58%, intoxicación por sustancia 17,24%, arma de fuego, arma blanca y otros 3,44% cada uno», refiere la Fiscalía.

Las principales causas de muerte fueron golpes, traumas y asfixia, y en la mayoría de los casos los responsables fueron la madre (con el 20,68%), el padre (17,24%), el padrastro (13,79%) o ambos progenitores (10,34%), entre otros. De estos, el 85,18% de los responsables están plenamente identificados, y cumplen una detención preventiva o una sentencia.
Las cifras de 2025 no solo resumen un año, sino que interpelan al Estado y a la sociedad. Detrás de cada número hay una vida truncada y una red familiar quebrada. Mientras los datos se repiten año tras año, la violencia extrema continúa siendo una de las expresiones más crudas de la desigualdad y la desprotección en el país.
También le puede interesar:





